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Los Ayoreo, el pueblo del Gran Chaco

martes 15 de febrero de 2011 La presión de la agroindustria, y la deforestación y usurpación de sus territorios amenaza a los ayoreo. El pueblo del Gran Chaco Americano del que aun existen poco más de 5.000 indígenas y un centenar aun sin contactar.

Por redacción Otramerica

¿Quienes son?

Apenas 5.600 ayoreos quedan en el Gran Chaco Americano, entre Paraguay y Bolivia. De estos, unas 3.000 personas siguen viviendo en territorio boliviano y el resto lo hace en lo que hoy es Paraguay, un país con 19 pueblos indígenas que representan únicamente el 1.7% de su población. A pesar del avance del mundo occidentalizado y de la deforestación de sus tierras, aún queda un centenar de ayoreos que no ha sido contactado. Aislados. Mientras algunas ONG tratan de preservar su futuro de las constantes amenazas

Son un pueblo de cazadores y recolectores con un territorio que llegó a superar los 11 millones de hectáreas en Paraguay (30 en todo el Chaco), de las que en la actualidad apenas tienen tituladas o en proceso de titulación 190.000. Durante los ultimos 60 años, la mayoría del pueblo Ayoreo en Paraguay  ha sido contactado y expulsado de la zona montañosa en la que vivía durante y obligado a sedentarizarse. Hoy vive en asentamientos fijos y permanentes, 18 en Paraguay, una decena en Bolivia.

Los Ayoreo son un pueblo de cazadores y recolectores que se movían entre Paraguay y Bolivia en un vasto territorio de 30 millones de hectáreas que ocupaba prácticamente

todo el norte del Gran Chaco Americano, entre los ríos Paraguay, Pilcomayo, Parapetí y

Río Grande. De norte a sur, el territorio se extiende desde las serranías de la Chiquitanía, en Bolivia, hasta la zona que ocupan hoy las colonias mennonitas del Chaco Central Paraguayo.

Antes de contacto con los no-indígenas, los ayoreo estaban políticamente organizados en más de cincuenta grupos locales que se dividían el territorio de la etnia y recorrían espacios extensos y propios.

Cada grupo local gozaba de un grado muy elevado de autonomía política y tenía un liderazgo independiente, autónomo con relación a los demás grupos

Desde fines de los años 50 del siglo XX, misioneros mennonitas, misioneros evangélicos

norteamericanos y misioneros católicos sacaron a los ayoreo de los territorios dónde vivían. La dictadura loteo la mayor parte del Chaco y lo convirtió en objeto de lucro para centenares de propietarios. Hoy apenas queda media docena de territorios grupales.

El número de asentamientos tiende a crecer, manteniendo la misma estructura que sus poblaciones tradicionales: grupos pequeños, dinámicos y variables. Sin embargo, ahora se enfrenta a la pauperización, la falta de autonomía y el trabajo precario.

Los ayoreo tiene una estrecha relación con la naturaleza, tiene una filosofía de no acumular. Una muestra de su carácter es la forma en que sus mujeres tejen. No lo hacen para vender, porque aunque no vendan seguirán tejiendo. Al tejer  escuchan, conversan, se ríen, piensan, sienten. A través de los colores y los diseños de sus tejidos, unicos, expresan su estado de ánimo y su forma de ver el mundo.

Amenazas

La falta de tierra y el constante acoso a sus territorios es la principal amenaza del pueblo ayoreo. La mayor parte de sus territorios ancestrales están en manos privadas, propiedad de industrias agroalimentarias, madereras (palo de santo) o e explotación de hidrocarburos. Tienen tierras, pero no en cantidad suficiente; y no están en el territorio tradicional, un territorio ancestral que necesitan recuperar.

Esa presión no solo significa un riesgo para el territorio, sino para el centenar de ayoreos que aun viven aislados. Sin su bosque no pueden alimentarse ni subsistir, y están muy preocupados por sus familiares no contactados que aún viven allí.

En algunos casos, como Chunguperedatei y Amotocodie se han iniciado los trámites para su titulación pero llevan años sin resolverse dentro del sistema legal paraguayo.

Los ayoreo denuncian que no hay apoyo en lo social, económico y cultural, por parte del Gobierno local y nacional, que falta de trabajo, que ya casi no hay monte para cazar y que no se respetan sus derechos como pueblos originarios. La Unión de Nativos Ayoreo de Paraguay denuncia la falta de respeto de parte de un Gobierno, que no consulta las decisiones que afectan a las comunidades y sus territorios, y del resto de la sociedad no indígena que les impone proyectos sin consultar.

Todo esto también afecta a la cultura tradicional y a las prácticas religiosas y creencias indígenas. Casi nulo es el acceso a la salud, según UNA, que también reclama un adecuado acceso a la educación, no solo para dis0poner de escuelas, sino para no desplazar al su porpio sistema educativo.

Fortalezas y debilidades

El pueblo Ayoreo tiene su forma de organización natural y tradicional, pero también cuenta hoy en Paraguay con varias organizaciones políticas nuevas, constituidas para defender sus intereses frente a la sociedad no indígena:

▪ La Unión de Nativos Ayoreo de Paraguay (UNAP), que representa a dieciséis de

los dieciocho asentamientos o comunidades.

▪ La Organización Payipie Ichadie Totobiegosode (OPIT), que representa a las dos

comunidades Totobiegosode.

▪ El Consejo de Líderes de Alto Paraguay, que representa a las cinco comunidades

ubicadas a orillas del Río Paraguay.

En virtud de la legislación paraguaya, el área reclamada debería haber quedado bajo titularidad indígena hace años, ya que tanto ésta, como la Constitución del país, reconocen el derecho de los indígenas a la titularidad sobre sus tierras tradicionales. Pero los terratenientes han bloqueado la legislación en repetidas ocasiones y ya han excavado ilegalmente parte del bosque. Los totobiegosode aislados no tendrán donde esconderse

Historia

Los ayoreo, llamados en Paraguay morotocós o moros, también conocidos como corazo, kursu. Autodenominados ayoréiode (personas) ayoweo o ayoeo.

Su primer contacto duradero con los blancos tuvo lugar durante los años 40 y 50, cuando los granjeros menonitas establecieron colonias en sus tierras. Los ayoreo se resistieron a esta invasión, y hubo muertes en ambos bandos.

En 1979 y 1986 el grupo fundamentalista estadounidense “Misión Nuevas Tribus” (MNT), ayudó a organizar “cacerías humanas” en las que por la fuerza se sacó del bosque a un gran número de totobiegosode. Muchos ayoreo murieron en estos encuentros y otros sucumbieron más tarde a causa de enfermedades

Su lengua pertenece a la familia lingüística del zamudio. Tomaron contacto por primera vez con los europeos en 1537cuando Juan de Ayolas exploró el Chaco. Desde 1724 los jesuitas establecieron allí sus misiones.

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