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mapas El mapa es un animal político 3

Mercator rules! (o Gerardus el geek)

jueves 23 de octubre de 2014 Tras acabar de revisar la controversia Peters-Mercator conviene ir preparándose para la siguiente: paradigma Google. La pelea promete ser dura.

The Blue Marble. NASA AS17-148-22727 , primera fotografía del planeta entero. Tomada desde el Apolo 17 en el último viaje tripulado a la Luna (1972)

The Blue Marble. NASA AS17-148-22727 , primera fotografía del planeta entero. Tomada desde el Apolo 17 en el último viaje tripulado a la Luna (1972)

Por geoactivismo.org

Para liberarnos un poco de la fuerza que le otorgamos a los convencionalismos cartográficos y darle un mayor peso anuestras percepciones, nada mejor que pasar un rato visualizando el globo terrestre con Google EarthCon esta aplicación geoespacial (yo no la llamaría mapa) podremos “jugar” con el globo terráqueo girándolo en cualquier sentido. Así, podremos contemplar la Tierra desde cualquier dirección posible gracias a que el punto de observación es vertical y extraterrestre. En este girar y girar el planeta virtual podremos darnos cuenta enseguida de que no hay un “arriba” y un “abajo” o un “derecha” o “izquierda” predeterminado. De hecho, no hay ninguna orientación correcta o incorrecta ya que todo dependerá de nuestra ubicación como observadores.

¿Qué tal Sudamérica así? Captura de pantalla de Google Earth.

¿Qué tal Sudamérica así? Captura de pantalla de Google Earth.

El impacto de Google (tanto Earth como Maps) sobre nuestra forma de ver el mundo ha sido brutal, aunque sin duda será algo especialmente significativo para las nuevas generaciones de nativos digitales. Estas nuevas generaciones ya no crecen con un mapa en proyección de Mercator colgado en la pared de su aula (claro, ni en proyección de Peters tampoco) sino que disponen de la suficiente cantidad de imágenes del planeta, ya sean fotografías, filmaciones o aplicaciones informáticas, como para tener una idea clara de la fisonomía de la superficie terrestre.

The Blue Marble. NASA AS17-148-22727 , primera fotografía del planeta entero. Tomada desde el Apolo 17 en el último viaje tripulado a la Luna (1972)

Pero aunque esta fisonomía se haya ido incorporando a nuestro imaginario (por lo menos al de la parte ‘conectada’ de la humanidad), seguimos teniendo el mismo e histórico problema cuando queremos proyectar la imagen en dos dimensiones, o sea en un mapa. Es claro, por lo menos matemáticamente hablando, desde Euler (o desde Gauss si prefieren) que es imposible hacerlo sin distorsión. Es el precio a pagar por pasar de la superficie geoidal a la superficie plana de cualquier mapa. Cierto, ya contamos con poderosas herramientas informáticas y con numerosos sistemas de representación gráfica que nos permiten proyectar la superficie terrestre sobre un plano de dos dimensiones… pero ninguno es “EL BUENO” (sorry‘humilde’ Peters pero no, el tuyo tampoco).

Por eso inicié un trabajo sistemático y desprovisto de prejuicios; eliminé lo insostenible, y a partir de lo correcto elaboré una nueva teoría, en la cual fundamenté sólidamente el nuevo principio universal de proyección, adecuado para todos los mapas generales y aceptable por todos los pueblos del mundo. Su tratamiento paritario de todos los países de la Tierra es consecuencia directa de su objetividad. Siguiendo una vieja tradición cartográfica, pronto se dio al nuevo planisferio el nombre de su autor: “proyección Peters”. Ésta se caracteriza por su fidelidad de superficie, de eje y de posición. (PETERS, Arno)

Si comparamos cualquier imagen fotográfica del globo terrestre (o sea, tomada desde fuera de nuestro planeta, imágenes que existen desde la segunda década del siglo pasado) con un mapa realizado en proyección de Mercator nos daremos cuenta rápidamente de la deformidad del mismo: ¡la superficie emergida de la Tierra no es así! Y si hacemos la misma comparación con un mapa en proyección de Peters obtendremos un resultado exactamente equivalente: solo habremos cambiado una deformación por otra. En realidad, no podemos afirmar que ninguno de los dos mapas sea incorrecto pero ambos son lo bastante deformes como para parecernos tremendamente feos.

Por todo esto, tal vez las nuevas generaciones, nativas digitales o no, tendrán algunas dificultades en entender de qué trata realmente la controversia de Peters y cuál es el empeño en emplear una proyección o la otra; ya que la imagen que se tiene actualmente del mundo no coincide con la que proyectaron ni Arno Peters ni Gerardus Mercator, aunque, todo hay que decirlo, seguramente reconocerán más fácilmente esta última. ¿Por qué?

Sencillo de entender: prácticamente cualquiera, entre los varios miles de millones de personas que actualmente tienen acceso a internet (ya sea a partir de un ordenador o de cualquier dispositivo móvil tipo Smartphone), conoce o habrá utilizado alguna vez un servicio de mapas y geolocalización como Google Maps OpenStreetMap (Bing Maps de Microsoft, Here de Nokia o cualquier otro existente) y todos ellos utilizan una proyección de Mercator modificada (Web Mercator). Finalmente, ¡Mercator rules!

Así, se da la paradoja de que grandes defensores de los mapas en proyección de Peters -y grandes críticos del uso de la proyección de Mercator- se ven irremediablemente “condenados” a utilizar su detestada proyección cuando hacen un mapeo web o utilizan un servicio de mapas online (Ö !!!!)

:O

¿Y por qué Google u OSM utilizan la proyección de Mercator?

Rápido, que alguien avise a Oxfam, de pronto podrían cambiar su mapa on line por este otro… siempre que se conformen con el limitado zoom dispuesto, claro que mirando la finalidad de su mapa creo que les serviría perfectamente.

Es probable que no debamos seguir dedicando más tiempo a este tema pero también es más que probable que en un corto periodo de tiempo estaremos repitiendo una nueva controversia, esta vez en contra de Google. De hecho, ya se le está acusando, entre otras muchas cosas, de “homogeneizar los mapas imponiendo una sola mirada geoespacial sobre el mundo, lo que se asimilaría a una táctica propiamente cyber-imperialista” (Brotton, 2013-Traducción mía).

Y, atención, no conviene olvidar que gran parte de los contradictores en la controversia del germano Peters -ni que hablar de los potenciales defensores de Google- fueron (son y serán) cartógrafos, ingenieros y otras personas muy cercanas a los paradigmas neopositivistas de la ciencia o a la geografía teorético-cuantitativa, cuyo ejemplo paradigmático puede ser el del cartógrafo  A. H. Robinson (uno de los principales contradictores de Peters, quién llegó a afirmar que en la proyección de Peters “los continentes parecen unas húmedas y andrajosas ropas interiores puestas a secar de la cuerda del Círculo Polar tras un largo invierno”). Personas, casi todas ellas, que usualmente tienen la tendencia a “desechar visiones alternativas de la naturaleza de los mapas, especialmente las que abren perspectivas humanistas. El resultado es el tipo de visión de túnel que hizo comentar a Duane Marble acerca de las proyecciones de mapas que él las ve solo como una transformación matemática y no entiende ‘cómo la política y otras disciplinas similares pueden participar en ella’” (Harley, 1991).

¿Perdido? ¿perdida? No se preocupen, Google les dice dónde están.

La pelea contra el paradigma Google promete ser dura.

Por el momento, ya se pueden ir desterrando los manidos y flojos argumentos utilizados en la controversia de Peters por otros más sólidos. Se puede encontrar inspiración en Foucault, Lefebvre, Harley, Milton Santos, Porto-Gonçalves, Harvey, Peet, Massey, Smith, Soja y muchas otras y otros, incluyendo a toda la crítica poscolonial. Las ciencias humanas, en general, y una gran parte de la disciplina geográfica, en particular, aceptan desde hace tiempo que el espacio es una construcción social. Y “toda experiencia social produce y reproduce conocimiento y, al hacerlo, presupone una o varias epistemologías. (…) No hay, pues, conocimientos sin prácticas y actores sociales. (…) En su sentido más amplio, las relaciones sociales son siempre culturales –intraculturales e interculturales- y políticas –representan distribuciones desiguales de poder-” (Santos y Meneses, 2014). Y por eso, si hablamos por ejemplo de Territorialidades, poder y resistencia frente al poder, no podremos ignorar los saberes de las mujeres y hombres negros/afros, indígenas y campesinos ya que son, sin duda, enormes conocedores e imprescindibles actores.

En su momento volveremos a este importante punto, ahora, y como colofón del tema de las proyecciones, pensamos que no hay nada mejor que acudir al humor y a la fina ironía de esa genial parodia del guionista Aaron Sorkin que aparece en un capítulo de la serie televisiva The West Wing (“El ala Oeste de la Casa Blanca”). Dos de los protagonistas habituales de la serie, que hacen parte del gabinete presidencial, reciben a una asociación de cartógrafos por la justicia social (la ficticia OCIS). Éstos, piden la intervención presidencial para que se cambien todos los mapas escolares que estén en proyección de Mercator por mapas en proyección de Peters, en aras de una mayor justicia social. Sorkin consigue plasmar una caricatura genial tanto de los resabios geógrafos críticos de la OCIS como de la rígida lógica con la que los empleados gubernamentales conciben y perciben el mundo (representantes muy dignos delmainstream). Los diálogos no tienen desperdicio y pueden llegar a representar perfectamente (cierto, de manera caricatural…¿o no tanto?) las posiciones enfrentadas y antagónicas que se despliegan en la controversia cartográfico-ideológico-epistemológica a la que nos hemos estado refiriendo.

También se puede ver en versión doblada al castellano

Así, en foros, artículos o vídeos, mientras unos parecen decir: “¿Qué demonios es eso?”, señalando el mapa en proyección de Peters; otros parecen responder con un “en el sitio donde usted siempre ha vivido”. Y ante la asombrada pregunta de si “¿está diciendo que el mapa está mal?”, se obtiene la contundente respuesta de un “desde luego”. Afortunadamente -y en parte gracias a Google Earth- ya nadie se “vuelve loco” al ver un mapa con el Norte geográfico situado en la parte inferior y el Sur en la superior.

O tal vez sí…

…si no, no le habrían dado la vuelta a la famosa foto NASA AS17-148-22727, que originalmente fue tomada así:

Fidel

 

Referencias:

BROTTON, Jerry. Une histoire du monde en 12 cartes.  Flammarion, 2013.

HARLEY, J.B. La nueva naturaleza de los mapas. Ensayos sobre la historia de la cartografía. México: Fondo de cultura económica, 2005.

NASA. Apollo Imaginery. NASA AS17-148-22727

PETERS, Arno: La nueva cartografía. Vicens Vives,1992

SANTOS, Boventura de Sousa, MENESES, María Paula (eds.). Epistemologías del Sur (Perspectivas). Madrid: Akal, 2014.

 

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