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B de Biocombustibles

martes 10 de mayo de 2011 Mir Rodríguez imagina este mundo por nosotros. Este, solo este, el que no ha tenido mejor idea que sustituir la dependencia del petróleo por la generación de biocombustibles.

Por Mir Rodríguez

Del griego βίος (bios), “vida”, a su vez del indoeuropeo gui-, “vivir” o “vida”; y del latin comburere, “quemarse todo, consumirse hasta el final”.

 

Hubo un período, durante la era en que las sociedades humanas del planeta se habían vuelto irremediablemente adictas a la energía líquida, en que los humanos notaron que ésta se hallaba cada vez menos. Los humanos buscaron maneras de extender los beneficios de la era petrolera.  En ese periodo los biocombustibles aparecieron como una de aquellas soluciones mágicas que los humanos se había acostumbrado a esperar de los señores de la industria y la tecnología.

Estrictamente hablando, los biocombustibles se habían estado usando desde que los humanos descubrieran el fuego, un breve tiempo atrás. Como vimos anteriormente (ver vida), las plantas habían logrado recoger la energía del sol y almacenarla en compuestos químicos, principalmente aceite, almidón, leña y azúcar. La energía pasaba a su vez a los animales, que comían estos materiales y podían entonces crecer, reproducirse y trabajar. 

Los humanos aprendieron a recolectar energía en forma de leña que se agregaba al fuego para regular la temperatura de las casas o para hacer herramientas de metal. Con las herramientas de metal era posible obtener una mayor cantidad de leña. Los humanos descubrieron maneras de crear cultivos de plantas con los que podía colectarse energía para animales de trabajo y para el consumo de los mismos humanos. La leña, la fuerza de los humanos y la de los animales fueron por 100 siglos los combustibles que movían las sociedades de los humanos, hasta que los humanos descubrieron la energía líquida, el petróleo.

Hacia el final de la breve era del petróleo (ver petróleo), los humanos esperaban encontrar maneras de mantener los niveles de población, movilidad y capacidad industrial que se habían alcancanzado con las transformaciones que trajo el petróleo. En ese momento surgió la alternativa de los nuevos biocombustibles.

Los nuevos biocombustibles también venían en forma líquida. El “biodiesel” se extraía del aceite, la “biogasolina” del almidón y el azúcar. Muchos territorios podían participar de esta producción. Se cita como ejemplos: Los señores de los territorios de Brasil y Colombia, que a principios del siglo 21 todavía controlaban áreas de los bosques de Suramérica, decidieron crear cultivos extensos de plantas productoras de biocombustibles. En los territorios de Indonesia y Malasia, que comprendían bosques en tierra firme e islas en Asia, los señores también apostaron a la producción masiva de biocombustibles provenientes del aceite.  Los cultivos se hicieron en espacios anteriormente dedicados a cultivos para el consumo de los humanos y en bosques.  Los señores usualmente desplazaban con violencia a los humanos que habitaban esos espacios. 

Como el estudiante puede suponer, reemplazar los escasos espacios de producción para el consumo de los humanos y eliminar bosques para cultivar biocombustibles fue un intento desesperado y de típica irracionalidad. El período de  inestabilidad ecológica y social alrededor del planeta que se inició como consecuencia se toca en otra parte de este volumen.

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