Donar

Otramérica es posible gracias a tu aporte solidario

Columnas de opinión México

Nuestra violencia es existir*

martes 14 de abril de 2015 México esta manifestando los síntomas de su enfermedad pero aun se encuentra lejos de la etapa en la que remedia sus males. Si bien miles de personas dentro y fuera del país están haciendo sentir su descontento con la situación, las protestas por si solas, violentas o no, no cambiaran la realidad, solo la organización solidaria y no jerárquica logrará hacer frente a un despojo masivo que no esta en su etapa de planificación sino de recrudecimiento.

Detención extra judicial en las calles de México

Detención extra judicial en las calles de México

Por Quetzal Contla

En estos días turbulentos llamar a no manifestarse con violencia puede sonar sensato pero también es una ilusión, la violencia ya ha sido desatada, de otra forma el estado jamás se hubiera atrevido a asesinar y desaparecer normalistas en Iguala tan cínicamente, desde siempre nos han ido encerrando en su círculo vicioso, estamos tan mimetizados con el sistema de cosas que el desapegarnos tan solo un poco de él es transgresor en si y trae consecuencias, la idea de que no se debe caer en la violencia es falsa, ya hemos caído, estamos hasta el cuello de ella. Debemos de encontrar mas bien como salir de la violencia como sistema que remplaza la vida.

Nos han metido en un bando de la guerra sin quererlo o saberlo; pero esta guerra no es convencional, no es entre dos ni tres ejércitos, nos vemos acorralados por lo que López-Petit llama el Estado-Guerra.(1) Su sistema binario les indica que solo hay amigos o enemigos, no se puede estar en medio, es globalización pura.

Ya lo explicaba el Subcomandante Insurgente Marcos en 1999 en su texto La Cuarta Guerra Mundial en donde desmenuza la manera en que la guerra se ha transformado en las últimas décadas mientras al mismo tiempo se expande; en México advertimos muchas de sus características. Lo escribió antes del 11-S de 2001, antes de la guerra contra el terrorismo, antes de la guerra contra el narcotráfico. Podemos estar ciertos de que esta no es una guerra cualquiera sino una guerra total como el la nombraba.

Notamos que, como decía, no hay dos bandos bien identificados sino un cuantioso número de organizaciones con poder de fuego, incluyendo las bandas criminales, todas las policías, las ramas del ejercito y agentes fuera de la nómina oficial, mas los grupos armados de autodefensa, los grupos guerrilleros y las policías comunitarias. Lejos de querer meterlos a todos en un mismo cajón quiero hacer notar que todos ellos y muchos mas mexicanos portan armas cotidianamente, sin un verdadero desarme y un parón al flujo de armas hacia México la violencia mas descarnada es solo cuestión de comprar o hasta rentar “cuetes” y jalar gatillos.(2) Las armas no entienden de ideas y los que comercian con ellas poco les importa la razón sino el gran negocio que significan. Si seguimos la ruta de la pólvora siempre nos apunta a que a los fabricantes de armas de estados ricos les conviene esta violencia en México, el gobierno de Estados Unidos solo ha hecho meros simulacros en papel para atajar el megatráfico; agradeceremos mucho que sean reales compromisos como el que ha manifestado el comisionado de Derechos Humanos Christoph Strässer de Alemania de frenar y revisar el flujo de armas a México e investigar el hecho de que los policías de Iguala portaban entre otras, armas de una empresa alemana la noche del 26 de Septiembre de 2014.

En este fuego cruzado no solo no sabemos quien pelea contra quien sino que los formalismos que trataron de suavizar la guerra como la Convención de Ginebra ya no nos sirven para nada, un soldado prisionero de guerra tiene en principio muchas mas garantías para su salvaguarda que un civil que no esta dado de alta en ninguna entidad militante, los ciudadanos mexicanos no tenemos a ninguna, ni una sola institución oficial de nuestro lado cuando las balas, secuestros, extorsiones y levantones nos alcanzan.

En las escuelas de todo el territorio es costumbre pretender que los niños memoricen fechas y lugares de batallas importantes del pasado, principalmente por su simbolismo patriotero, sin embargo la guerra que sufren los mismos niños mexicanos hoy sucede en cualquier punto sin que estén preestablecidos campos de batalla y sin rituales pomposos para iniciar la ruptura de hostilidades, para un mexicano da lo mismo estar en un casino o en la plaza por un festejo nacional, cualquier día a cualquier hora uno puede caer víctima de un incendio provocado o una granada aunque no se haya militado jamás.

Esta guerra se maneja al estilo outsourcing (exteriorización, tercerización, subcontratación), filas de hombres armados se movilizan día a día por meros intereses privados, son conflictos entre particulares por los que se abusa de esta enorme fuerza destructiva, la corrupción y el grado de fusión entre criminales, lobbys corporativos, funcionarios, policías y miembros del ejercito ha pulverizado tanto las cotas de poder que los grupos “dueños de la plazas” cambian constantemente sin que nada interrumpa su enfermo ciclo de muerte por ahora.

La guerra mexicana ataca por todos los flancos, primero al mas vulnerable; sosteniendo la peor red de neoesclavitud del continente,(3) una de las regiones mas peligrosas para el migrante,(4) un pésimo lugar para ejercer el periodismo.(5)

Si esto fuera poco, hay que entender las dimensiones de la guerra económica de la que es víctima el grueso de la población mexicana; la desigualdad extrema, distintivo del país, va en estrecha relación con la violencia extrema. La violencia del hambre y la desnutrición, la violencia del sector pseudo-sanitario y el pseudo-educativo, la violencia del asalto mediático y la literal telemanipulación dirigida a los que menos tienen. Bajo asalto todo el tiempo. Asimétrica y errática, la bastarda de Calderón va dejando muerte y degradación por donde pasa.

Es una guerra que no solo no respeta pactos ni convenios previos, sino que pareciera que se ensaña en violarlos palabra por palabra, si consideramos que “Los civiles que se encuentran en zonas de conflicto y territorios ocupados gozan de la protección conferida por los 159 artículos del cuarto Convenio de Ginebra y siendo que Los cuatro Convenios de Ginebra contienen un artículo 3 idéntico, que amplía la protección general a los conflictos no internacionales. En virtud de este artículo, quienes hayan depuesto las armas o las personas que se encuentren fuera de combate por enfermedad o heridas deberán ser objeto de trato humanitario, sin distinción alguna de índole desfavorable basada en la raza, el color, la religión o la creencia, el sexo, el nacimiento o la fortuna o cualquier otro criterio análogo. En particular, el artículo 3 prohíbe:

• los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas, las mutilaciones, los tratos crueles, la tortura y los suplicios;
• la toma de rehenes;
• los atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes;
• las condenas dictadas y las ejecuciones sin previo juicio ante un tribunal legítimamente constituido, con garantías judiciales reconocidas como indispensables por los pueblos civilizados.”(6)

El decrépito régimen permite todo esto, lo fomenta, poco entendió de diálogos en el pasado y ahora no va a aprender, exigirle justicia le ofende, repudiarlo es provocarlo, no hay como tratar con él, el gobierno no quiere la paz, ni puede quererla, ya se los dejó en claro a las autodefensas, al magisterio, a los familiares de las víctimas de su guerra, no defiende solo sus intereses, está supeditado a otros; empresas, extranjeros, bancos, otros gobiernos. Quiere que nos acostumbremos a la tortura, que dejemos de asombrarnos ante el asalto brutal a la dignidad humana, “#yasupérenlo”. No va a transigir ni se va a transformar, inaugurará nuevas prisiones y hará negocio con ellas, este es nuestro verdadero problema, nuestro dilema histórico, cambiar de este sistema de dominación y explotación a un verdadero sistema económico que neutralice la violencia organizada.

Aunque Günther Anders dijo que el único camino que nos queda es la violencia(7) y que todos los métodos pacifistas y no-violentos son un despropósito yo creo que el mundo y este país en especial no puede contribuir a la matanza, da igual que suicidarse, abandonarse en el vacío de la barbarie o la sumisión. Asesinar a los asesinos no puede ser una ecuación valida ni económica, tomar las armas para atacar a los abusivos es lo que me parece un sin sentido. Ninguna organización puede basarse en la mera confrontación. Democratizar la violencia no va a terminar por extinguirla.

El mexicano ha perdido esta guerra a la que lo invitaron a fuerzas, padece la muerte y el peligro no cede, es ahora cuando puede y necesita ir más allá de la insurrección, más allá de un nuevo constituyente, empezando por organizar algo grande como las más de treinta huelgas generales de Grecia, algo radical como la despenalización de la portación personal de todas las drogas como Portugal, declararse territorio libre de minería como lo ha hecho Xochitepec, desterrar a los partidos políticos como Cherán, desaparecer las cárceles, el ejército, la policía, lo que sea necesario, desmantelar los monopolios, liberar del secuestro las cadenas nacionales de radio y televisión, cerrar las grandes compañías cerveceras, desmembrar el mecanismo parlamentario tradicional, ensayar una sociedad autogestionada como la que refiere Heleno Saña; en pocas palabras desconocer la autoridad e ideología del criminal. Precisamente por la visible tendencia a la decadencia y los reiterados fracasos de lograr la pacificación del territorio es que esta se vuelve cada vez mas urgente.

La paz es un concepto positivo, no es un paliativo ni una pausa entre guerras, no es una abstracción inaprensible sino una realidad posible, pero así como la guerra, la paz no vendrá sin voluntad para la paz, sin aprender la paz, sin actos de paz, sin entrenamiento y práctica de relaciones pacíficas,(8) sin tecnología para la paz y sin toda esa infraestructura material y humana que hace de la guerra algo tan inmenso, por muy estúpida que esta sea.



* Nuestra violencia es existir es el pressentiment no.23 http://elpressentiment.net/no-23

1 Entre el ser y el poder , Una apuesta por el querer vivir. -Santiago López-Petit

2 http://www.animalpolitico.com/2011/03/10-puntos-sobre-el-trafico-de-armas-entre-eu-y-mexico/

3 http://es.insightcrime.org/analisis/mexico-haiti-tienen-mayor-numero-esclavos-modernos-americas

4 Fatal Journeys Tracking Lives Lost during Migration 2014

5 http://es.rsf.org/press-freedom-index-2013,1054.html

6 Resumen de los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales - Cruz Roja Americana

7 Sobre el fin del pacifismo. - Günther Anders

8 http://www.educarueca.org/spip.php?article471

Otra bibliografía:

Política y Violencia de Carlos Pereyra, Fondo de Cultura Económica, 1974

La Guerra y La Paz, Nueva Política, Vol. II Núms. 5-6, 1977

Ir arriba

¿Qué puedes hacer en Otramérica?

×