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Columnas de opinión Colombia

Sin matrimonio (igualitario), una vez más

domingo 28 de abril de 2013 El Senado de Colombia ha consagrado una vez más la exclusión como forma política. Esta pasada semana dijo no a la legalización del matrimonio entre homosexuales. El autor dice que en Colombia toca esperar aún "a que la lectura de la Biblia se quede en la iglesia, la moral en la casa y las violaciones en la historia".

Manifestación en Bogotá en apoyo a la ley que debía permitir el matrimonio igualitario en Colombia.

Manifestación en Bogotá en apoyo a la ley que debía permitir el matrimonio igualitario en Colombia.

Por Miguel Ángel López

¿Qué se puede decir de la decisión de hundir el proyecto de ley del matrimonio igualitario? Pues que queda clara la calidad de Congreso que tenemos. Un congreso que considera matrimonio “una pareja heterosexual que tiene la intención de procrear”, como afirma el senador Gerlein. Un congreso, tristemente godo. Y entiéndase por godo una persona innecesariamente religiosa, retrógrada y terca.

Este grupo de personas que no piensan aceptar el matrimonio igualitario se pegan de una pequeñez: el matrimonio. Pero me refiero a la palabra matrimonio y no lo que representa. ¿Por qué lo digo? Porque lo único que lograron fue que no se le llamara matrimonio al “contrato de solemnización del vínculo marital”, al cual podrán acceder las parejas homosexuales a partir del 21 de junio del presente año.

Esta unión cambiaría la diferencia de derechos a los que pueden acceder las parejas heterosexuales, frente a las del mismo sexo. La unión de hecho, que se consolida a los dos años, ya no sería la única opción, sino que estas parejas podrán ir el día que quieran a una notaría y legalizar su unión, y lo más importante, acceder a los derechos de un matrimonio.

Mientras tanto, en Estados Unidos se estrenó  el documental Bridegroom en el Tribeca Film Festival en abril. La película, que sigue la vida de una pareja de hombres homosexuales, Tom y Shane, busca retratar la gran injusticia que la falta de matrimonio igualitario representa en cuanto a derechos.

Tom y Shane llevaban una relación de años. Tenían negocio e hipoteca juntos. Su relación era completamente abierta, pero no contaban con el apoyo  de la familia de Tom. Así pues, cuando él fallece en un accidente, su madre viaja a California, donde vivían juntos, recoge el cuerpo, se lleva todo lo que quiso del apartamento de la pareja y se va para no volver a tener contacto con Shane.

En el momento del funeral, Shane intentó viajar a Indiana, donde vivían sus padres, pero fue fuertemente amenazado por la familia de este. Al final no pudo enterrar al amor de su vida. Más eso no fue todo.Cuando intentó conseguir información sobre la muerte de Tom en el hospital, también recibió una respuesta negativa. Legalmente, ellos no eran más que amigos.

Entonces, este grupo de 51 congresistas, más los 24 ausentes, acaban de decir que no. Que las parejas homosexuales no tienen derecho a acceder a los derechos de las parejas heterosexuales, simplemente porque les gusta vivir en el pasado.

Y lo peor de todo, es que el Congreso solo logró que Colombia se viera más atrasada de lo que está. Actualmente hay 13 países que permiten el matrimonio de parejas homosexual, más Estados Unidos, México y Brasil que lo permite en unos estados. En un total de 16 países en el mundo las parejas del mismo sexo se pueden casar.

Por tanto, el país sigue a la espera de una verdadera igualdad. A la espera que la lectura de la Biblia se quede en la iglesia, la moral en la casa y las violaciones en la historia. Pero por ahora no. Resta esperar, porque lo que sí es seguro es que algún día el matrimonio igualitario va a ser legal y estas personas solo  podrán disfrutar esta victoria por unos meses o años más.

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