Donar

Otramérica es posible gracias a tu aporte solidario

radar GUATEMALA / DDHH

Justicia para Las Dos Erres 30 años después

viernes 05 de agosto de 2011 La condena en contra de cuatro ex militares guatemaltecos por su responsabilidad en la masacre de los habitantes de la aldea de Las Dos Erres (una de las 600 cometidas por el Ejército) es un primer e importante paso que acerca a Guatemala al cumplimiento de la sentencia dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

"Para cumplir con lo ordenado por la Corte IDH es crucial que el Estado continúe la identificación y el juzgamiento de todos los responsables de la masacre, incluyendo los autores intelectuales que todavía no han sido nombrados"

Por Darío Chinchilla (CEJIL)

La condena en contra de cuatro ex militares guatemaltecos por su responsabilidad en la masacre de los habitantes de la aldea de Las Dos Erres es un importante paso que acerca a Guatemala al cumplimiento de la sentencia dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH). Luego de casi tres décadas de impunidad, la Asociación Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (FAMDEGUA) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), representantes de las víctimas ante el Tribunal interamericano,  manifiestan su satisfacción por el resultado del proceso.

La audiencia pública contra los ex militares –un teniente y 3 subinstructores de la fuerza especial Kaibil– empezó el pasado 25 de julio y terminó este martes 2 de agosto, con la lectura de la parte resolutiva de la sentencia. En ella se determinó que “Reyes Collin Gualip, Manuel Pop Sun Daniel Martínez Méndez y Carlos Carías son responsables como autores de delitos contra los deberes de humanidad” y asesinato.

La masacre de Las Dos Erres es una de más de 600 masacres perpetradas por el Ejército guatemalteco durante el conflicto armado interno. Los hechos ocurrieron durante tres días (6, 7 y 8 de diciembre de 1982), cuando miembros de la fuerza especial Kaibil ingresaron a Las Dos Erres, ubicado en el departamento de Petén, acompañados por un pelotón de aproximadamente 40 soldados. Allí, sometieron a los habitantes a torturas y malos tratos. Muchas de las mujeres, incluyendo niñas, fueron violadas y más de doscientas personas fueron asesinadas.

El 24 de noviembre del 2009, la Corte IDH emitió una sentencia en la que ordenó al Estado “utilizar los medios que sean necesarios, de acuerdo con su legislación interna, para conducir eficazmente las investigaciones con el fin de individualizar, juzgar y eventualmente sancionar a los responsables de los crímenes cometidos en el Parcelamiento de Las Dos Erres”.

Esta es la primera vez que un tribunal guatemalteco condena a miembros de la fuerza especial Kaibil, la cual fue responsable de algunas de las más violentas y crueles violaciones de derechos humanos durante el conflicto armado interno.

FAMDEGUA y CEJIL, valoran que el tribunal guatemalteco tomase en cuenta no solo las ejecuciones extrajudiciales, sino también las graves afectaciones a la integridad personal, como los actos de tortura y la violencia ejercida especialmente contra las mujeres, los niños y las niñas de la comunidad tal y como fue ordenado por el tribunal interamericano.

No obstante, para cumplir con lo ordenado por la Corte IDH es crucial que el Estado continúe la identificación y el juzgamiento de todos los responsables de la masacre, incluyendo los autores intelectuales que todavía no han sido nombrados. Tal como el tribunal guatemalteco dio por probado, la masacre fue perpetrada por decenas de militares de acuerdo a un plan previamente elaborado y con el conocimiento y aprobación de autoridades del Ejército guatemalteco. Estos hechos también habían sido detallados por el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico.

FAMDEGUA y CEJIL reiteran su satisfacción por esta histórica condena y confían en que la justicia para las víctimas de este caso no terminará con este proceso. La sanción de todos los responsables en el caso de la masacre de Las Dos Erres es la única acción válida para que las víctimas y sus familiares puedan tener, al menos, alguna reparación por estas graves violaciones a los derechos humanos.

Ir arriba

¿Qué puedes hacer en Otramérica?

×