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radar Costa Rica

Un primero de mayo fraccionado en San José

jueves 03 de mayo de 2012 El 1° de mayo en San José (Costa Rica) contó con aparente consenso “ético” en defender la seguridad social, en oponerse al “plan b” fiscal del gobierno, y en repudiar –retóricamente- la conformación del directorio en el Poder Legislativo, pero no pudo disimular las divisiones entre el movimiento popular ni 'nuevo' el autoritarismo policial.

Por David Solís Aguilar

Fue una marcha colorida en el centro de San José por la diversidad de reivindicaciones donde pintaron fuerte la oposición a las nuevas medidas fiscales del gobierno, impuestas ante la caída por vicios en el proceso legislativo de su lesivo proyecto de ley fiscal, que impondría aumentados y nuevos tributos indirectos. Además, se gritó un poco más alto que en otras ocasiones la necesidad para las clases trabajadoras de conservar y fortalecer el sistema de seguridad social y salud pública del país, esto ante la crisis aparentemente financiera originada en la gestión “politiquera-partidista” de la CCSS[1]. Todo esto con consignas dispersas por la falta de unidad en la convocatoria por parte de las organizaciones sindicales.

Fue perceptible una simbología de lucha obrera y popular muy descafeinada por la contratación de bandas que llenaron las columnas de algunos sindicatos, y por la escasa participación de muchos gremios de trabajadores asalariados del sector público, que llegaron a ser motor de casi rebeliones callejeras como en el 2000 y en 1995.

Con las diversidades reivindicativas -como estado laico o diversidad sexual-, los movimientos juveniles independienteso las juventudes de partidos políticos “hacia la izquierda”, sumadas a las ideas de defensa de la institucionalidad que representan seguridad social, y de la defensa de los bienes comunes contra megaproyectos, estaba la fraccionada y descoordinada presencia sindical.

La marcha fue adobada por particulares acciones autoritarias del cuerpo policial anti-motines en las inmediaciones de la Asamblea Legislativa al finalizar la protesta, ante la “presión” a la barrera metálica que protegía la entrada de tan repudiado predio por parte de pequeño grupo jóvenes considerados por los medios de comunicación corporativa como anarquistas. La realidad es que los policías salieron de su cerco para amedrentar a los jóvenes y demás manifestantes presentes. Pero este autoritarismo inusual para el 1° de mayo “a la tica” se repitió horas más tarde con la presencia de policías de la fuerza pública y de la municipalidad capitalina en las afueras del local de una agrupación política de izquierda. Ante la consulta a los uniformados por parte de dirigentes de dicha agrupación, estos respondieron que se encontraban en el lugar por razones de “seguridad nacional”.

Por si faltaba algo, después de la marcha y del convivio posterior, en la “parada” del bus más ceracana a la sede del partido, se pudo ver a dos agente de la policía movilizados en motocicleta que “resguardaban” el lugar increpando a un trabajar migrante informal que cuidada los autos estacionados al otro lado de la calle poeque éste estaba gritando a otro “cuidacarros” o “wachiman”, utilizando uno de los policías un lenguaje ofensivo en su interpelación: “¿por qué putas está gritando?”, “¿no se da cuenta que está alterando el orden público?”, y ante las respuestas elaboradas con dificultad por este trabajador el mismo uniformado le dijo: “en este momento estoy teniendo una premonición, que a usted se lo llevan para golpearlo y lo dejan tirado en el Zurquí[2]”.

Con semejante “adobo” autoritario que recuerda a lo lejos la persecución sufrida por lo dirigentes proletarios de 1886, nos surge la pregunta ¿Cómo se puede vivir en una sociedad donde las personas debemos cuidarnos de la policía? Parece entonces que el cacareado “estado de derecho” que impera en el país no logra contener los impulso bastante institucionalizados de algunos individuos investidos de poder público, desde los policías mal encarados con o sin uniforme anti-motines, sus jefes que les dan órdenes, los jefes de estos que ocupan puesto de ministro y presidenta, y quienes mal legislan imponiéndose como cabezas de un parlamento ligeramente potabilizado durante el año anterior por una variopinta alianza opositora. Pero además cabe cuestionarnos como defenderemos las seguridad social y lucharemos por que los impuestos se carguen a quienes se han negado a pagarlos y ganan más, si para la única fecha del año en que por imperativo histórico debemos actuar juntas y juntos, pero salimos a la calle a mostrarles a los transeúntes, el gobierno y los grupos empresariales que parecemos una venta de lotería navideña, o sea fracciones (de lotería en dicho caso) van y fracciones viene (de organizaciones y reivindicaciones en nuestro caso).

 

 

 

[1] Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), encargada del Seguro de Enfermedad y Maternidad que contempla la atención la salud como sistema público, así como de el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte que contempla el “pilar” público del sistema de pensiones, tanto a contribuyentes como a no contribuyentes.

[2] Sitio montañoso al norte del valle central -que alberga la capital- donde por años han sido desechadas personas víctimas de secuestros, violación, asaltas y asesinatos.

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