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Yo también llevo trenzas

lunes 21 de mayo de 2012 Hoy es el Día de las Trenzas en Panamá y a Otramérica le parece que una buena forma de sumarse a esta jornada de reivindicación afrodescendiente es escuchando los testimonios de las personas del istmo que se quieran sumar. Conforme lleguen, los vamos añadiendo a este archivo.... ¡Ánimo!, ¡qué se escuche tu voz!

Por Equipo Otramérica

Actualizado, martes 22 de mayo

Al realizarse por primera vez el "Día de las Trenzas, Panamá", podemos señalar, sin duda alguna, que fue una jornada exitosa. No solo las niñas y madres fueron a los centros educativos con sus trenzas, también se unieron profesionales de los medios de comunicación, educadoras, catedráticas universitarias, dirigentes gremiales y la comunidad panameña en general.

Hoy, cuando ha concluido la jornada reivindicativa, estamos en capacidad de concluir que la misma rebasó nuestras expectativas. De ello da testimonio la cobertura brindada por la prensa nacional e internacional y las innumerables expresiones de solidaridad de organizaciones del movimiento social afrodescendiente de todo el continente.

A partir de este año se instituye el "Día de las Trenzas, Panamá" el tercer lunes del mes de mayo, como una forma de reafirmar el carácter multiétnico y pluricultural de la sociedad panameña, y para afincar y reforzar la identidad y autoestima en la niñez y la juventud afropanameña.

Eunice Meneses Araúz
Secretaria Ejecutiva
Coordinadora Nacional de Organizaciones Negras Panameñas

 

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Ana Benjamín

"Soy blanca como un papel pero conozco bien la sangre que corre por mis venas. Las averiguaciones sobre mi árbol me llevan, por un lado, a la isla de Jamaica. Mi bisabuela paterna, por el otro, era una mujer maciza de rasgos indígenas. Mis antepasados maternos, además, son del grupo ngäbe o buglé... Por alguna razón la genética me puso una piel pálida pero cuando me miro al espejo sé quien soy: una mestiza orgullosa, panameña, además.
Desde la adolescencia he batallado con mi cabello. De niña mi madre lo solucionaba haciéndome lindos rulos pero luego ya pasé de ser graciosa a ser una "despeinada". En la secundaria y en la universidad, pero sobre todo en el ambiente de trabajo, hubo alguna compañera que me invitó a 'peinarme' y algún compañero que me dijo: 'Si te cuidaras el cabello lo tendrías bien bonito'.
Mi cabello es así, mírenlo bien. No es desgreño ni descuido: sencillamente, no soy de cabello lacio ni estoy dispuesta a quemarme el cerebro para encajar en el molde de moda actual. Mi cabello es rizado, alegre, goza de libertad de expresión. Y en el Día de las Trenzas, me siento más orgullosa de él que nunca antes".
 
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Elena Acuña
 

“Si les cuento mi historia tendría que iniciar por mi árbol genealógico. Mi padre (ojos chocolates claros) colonense con cabello afro y tez negra (así era), y mi madre (ojos verdes) veragüense cabello totalmente lacio y tez blanca pero con descendencia española. Nace Elena Acuña (ojos rayaos claros) felizmente con un cabello entre lacio y ondulado. Recuerdo que cuando estaba pequeña y mi familia de Colón nos visitaba a Santiago mis tías me hacían las trenzas y me ponían ganchitos blancos al final de la trenza, por supuesto, yo muy realizada y contenta con semejante innovación en mi cabello, porque era obvio que en Santiago esta práctica no es común. Para ser honesta nunca escuché esto de pelo malo y pelo bueno como una manera de racismo, lo cual es un total absurdo. Cuando fui adulta y tomando mis propias decisiones me hice mis relajantes y todavía me los hago, cero stress, porque cuando quiero cabello ondulado o mis rizos simplemente un buen lavado, una sacudida de cabello, gel y qué belleza, totalmente orgullosa de mi descendencia c-3 y c-9: Wappi, Colón.

¿Racismo detrás de la estética? En Panamá si lo hay, y muy marcado, uff… te miran con ojos raros, si vas a una entrevista de trabajo ni se te ocurra llevar trenzas (vaya al salón de belleza y se hace su blower). Es por ello que muchas mujeres se ven obligadas a realizarse sus relajantes y/o aliset, es decir forzar su cabello a tenerlo aparentemente lacio. Es un peligro hacérselo con frecuencia porque puede ocasionar caída parcial del cabello en forma de pesetas, entre otras repercusiones para la salud porque los químicos son muy fuertes”.

 

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