Causas

¿Por qué los U’wa se han tomado una planta de Ecopetrol?

Jueves 21 de julio de 2016 - La última gota en colmar el vaso es el incumplimiento de los acuerdos entre este pueblo en riesgo de desaparición y el Gobierno de mayo de 2014, pero la pelea de esta comunidad indígena colombiana por defender sus derechos y su territorio data de la colonia. Sus tierras son demasiado ricas para mirar a otro lado.

Por Pilar Chato / Equipo Otramérica

Es de madrugada. Colombia duerme a la espera de la celebración de los 206 años de su independencia de la colonia. Un grupo de indígenas U’wa ocupa la planta de gas natural de Gibraltar que Ecopetrol tiene al Norte de Santander y cierra la llave del gaseoducto, controlando la entrada y salida de personas. Llevan siete semanas avisando, cincuenta días de protesta en los que pedían al Gobierno que diese respuesta a los problemas de esta comunidad, cincuenta días avisando de la falta de voluntad política para cumplir unos acuerdos de hace dos años, cuando los problemas con esta misma petrolera les llevaron a protestar masivamente.

Los U'wa querían que el Gobierno se presentará en el territorio y cumpliera con los acuerdos de mayo y junio de 2014. Pero no lo ha hecho. Sus demandas plantean la recuperación y el control de los territorios donde se encuentra la planta hasta que se cumplan estos acuerdos. Responsabilizan al Gobierno de cualquier acción de represión que se produzca ante su de protesta y hacen un llamado a la Fiscalía y las organizaciones nacionales e internacionales a que hagan un seguimiento de lo que ocurre.

“Los pueblos que no luchan y exigen la protección de sus derechos colectivos como pueblos ancestrales y milenarios tienden a desparecer sin dejar huella a futuras generaciones”, reza el comunicado emitido este miércoles por los U’wa que llevan desde la colonia peleando contra quienes quieres explotar la riqueza de sus territorios. Si hace 400 años fue el oro, desde los años 80 del pasado siglo la gran amenaza es el petróleo.

En 2014 la protesta trataba de parar un proyecto denominado Magallanes y evitar que el oleoducto pasara por el territorio de los U’wa. La presión derivó en la firma de unos acuerdos cuyo incumplimiento se denuncia ahora.

En los acuerdos firmados con el Gobierno los U’wa se comprometían a permitir la reparación del oleoducto el Caño Limón-Coveñas, volado por las FRAC al norte de Santander. La comunidad permitió a Ecopetrol las actividades necesarias para hacerlo, pero la empresa debía enterrar este oleoducto a su paso por La China, la única respuesta de la empresa fue que se estaban haciendo los estudios necesarios, según la Asociación de Autoridades Tradicionales y Cabildos U’wa.

Se acordaba la suspensión de las operaciones del APE Magallanes, en la vereda Troya, corregimiento de Samoré (municipio de Toledo) y sin embargo se mantiene vigente la licencia ambiental 0803 de 2012 concedida a Ecopetrol S.A, “con lo que persiste así una amenaza a la integridad de nuestros derechos territoriales, ambientales y culturales”.

El cuarto acuerdo era el saneamiento total del resguardo unido U´wa en un plazo de dos años y la asignación presupuestaria necesaria. Pero no existe información oficial sobre la asignación y disponibilidad de dinero para ello y “no ha existido ninguna voluntad por parte de los funcionarios del Incoder (Instituto Colombiano de Desarrollo Rural) para  atender cuestiones como la  recolonización al interior del resguardo por parte de campesinos o la ampliación de la línea del resguardo en algunos puntos críticos, aseguran.

En 2014 debían quedar constituidos los resguardos de Santa Marta y Pedraza. Los U’wa explican que en el caso de Santa Marta “KUITUA” solo se ha realizado el levantamiento topográfico y el censo poblacional, mientras que en Pedraza apenas se ha avanzado. También debían reconocerse los títulos coloniales de la nación U´wa y el Incoder debía asignar personal para ello.

De los acuerdos de 2014 quedó pendiente la conformación de un equipo técnico realizar el estudio de impacto ambiental del proyecto Magallanes. El Gobierno debía pagar los costos y la nación U´wa debía coordinarlo y seleccionar el personal. En junio de 2015, los U'wa denunciaban que el estudio aún no se había realizado “a pesar que [los U´wa] presentamos una propuesta técnicamente sustentada de términos de referencia, con base en un análisis preliminar de los estudios de Impacto Ambiental del proyecto. El gobierno, en cambio, dilató a su conveniencia este proceso”.

El último punto del acuerdo tenía que ver con el resarcimiento social, cultural, ambiental y de derechos humanos enmarcados en el Plan de Salvaguarda. Pero el Gobierno colombiano no ha acatado la resolución de la Corte Constitucional que  ordenaba que se garantizara la pervivencia de este pueblo considerado en peligro de extinción. De hecho tan solo 7.000 personas perviven entre los  departamentos de Boyacá, Arauca, Norte de Santander, Caanare y Santander. Entre 1940 y 1970 el Estado colombiano redujo en un 85% el territorio de los U’wa. En  los sucesivos conflictos de esa época perdieron la vida 18.000 personas.

Durante las semanas previas a la ocupación del pasado 20 de julio la guardia indígena impidió las operaciones de la planta de gas desde puntos como La China, Cubugón, Callejón de la Muerte, la finca Santa Rita, Bella Vista, Vega Rica. La Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) ha reclamado al Gobierno Nacional su intervención inmediata en el conflicto “que está teniendo enormes perjuicios para los usuarios de gas natural en Santander”, afirmó Eduardo Pizano, presidente de Naturgas. El gaseoducto suministra a más de 500.000 hogares en municipios de Santander, Norte de Santander y Antioquia, según la empresa, que está trayendo el gas desde La Guajira.

 

TERRITORIO ANCESTRAL

El área de exploración petrolera es territorio ancestral de las comunidades de Uncasías (Sisiará), Tamarana (Sútota) y de Segovia (Onkasa) y se trata de un territorio contiguo al Resguardo Unido U’wa, está inmerso en la Reserva Forestal del Cocuy, creada mediante la Ley 2ª, de 1959. Se trata de una zona considerada por los U’wa como sagrada y donde se encuentran los “guardianes naturales”.

A finales de los años ochenta del siglo pasado los U’wa conocieron a sus nuevos invasores. Los buscadores de petróleo llegaron inialmente de la mano de Occidental Petroleum (Oxy) y un permiso estatal para explotar el bloque Gibraltar. Se organizaron, y con el apoyo de organizaciones nacionales e internacionales se  puso en marcha una intensa campaña de opinión pública que terminó con la salida definitiva de la Oxy del territorio en el año 2002.

La siguiente gran movilización llegaría entre 2013 y 2014, esta vez contra Ecopetrol, y terminó con la firma de los acuerdos cuyo cumplimiento sigue reclamándose ahora. Numerosas organizaciones internacional ha firmado ahora una carta dirigida a las instituciones colombianas en las que expresan su preocupación  por “la falta de voluntad del Estado para cumplir con los acuerdos suscritos el 1 de mayo y el 6 de junio de 2014, la dilatación y falta de respuesta efectiva, pese a las reuniones sostenidas entre el Gobierno y la Nación U’wa”.

Colombia ya ha celebrado su Día de la Independencia. La nación U'wa sólo espera poder celebrar su supervivencia dentro del territorio.

“Los pueblos que no luchan y exigen la protección de sus derechos colectivos como pueblos ancestrales y milenarios tienden a desparecer sin dejar huella a futuras generaciones”

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