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Se abre la pugna en el parlamento argentino por la próxima Presidencia

Lunes 28 de octubre de 2013 - Las elecciones parlamentarias en Argentina, que renovó la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, son un barómetro de las preferencias para fuerzas emergentes en la política del país austral. Si bien el kirchnerismo mantiene su protagonismo, ha cedido parte de su fuerza y tiene el desafío de reposicionarse en los próximos dos años de cara a las presidenciales de 2015.

Por Equipo Otramérica /Varias Fuentes

Las recién pasadas elecciones en Argentina muestran visos del final de una época. Si bien la fracción del peronismo liderada por el kirchnerismo que ha dirigido el país mantiene el liderazgo dentro de la gobernante alianza conformada en el Frente Amplio para la Victoria (FpV), que obtuvo el 32,5% del total de los votos en el país, en los comicios quedó claro que se abren las puertas para nuevas fuerzas emergentes tanto hacia la izquierda del oficialismo, como hacia la oposición más conservadora. La participación en las urnas bordeó el 75%.

La elección del fin de semana desató una guerra de declaraciones triunfalistas desde quienes lograron una figuración más significativa en distintos sectores políticos. Por un lado, el FpV logró seis puntos más que en las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de agosto pasado, pero por el otro, su figura opositora más fuerte, Sergio Massa, liderando el recientemente creado Frente Renovador -que se separó del oficalismo-, también logró un apoyo significativo en las urnas (43% de los votos en su zona) que lo ubica en una muy buena posición para conformar un bloque de diputados en su bancada.

Massa, quien fuera jefe de ministros de Cristina Fernández, se impuso en Buenos Aires, donde se concentra el 37% del padrón electoral del país, desplazando al actual diputado menemista (facción disidente del peronismo) Francisco de Narváez a un cuarto lugar, lo que hace concluir a algunos analistas que parte de sus votos de oposición quedaron en el capital político del nuevo senador, quien se potencia como el posible presidenciable en 2015. El otro nombre que suena, es el del alcalde de Buenos Aires, el derechista de Propuesta Republicana (PRO), Mauricio Macri.

El fenómeno de Massa absorvió los votos de todos los sectores de la oposición, desde quienes se fueron del oficialismo, hasta el peronismo disidente que representan menemistas, duhaldistas, denarvaístas y también de quienes nunca han militado en ese partido.

 

Los otros partidos

Por otro lado, la Unión Cívica Radical (UCR), con el Partido Socialista y otros aliados, obtuvo el 22,31 por ciento, y el Frente Progresista Cívico y Social, bajó a cerca de 12 puntos. Mientras el candidato oficialista, Martín Insaurralde, quedó en segundo lugar con una votación de más del 32 por ciento, un poco por encima del piso histórico del peronismo en la capital del país.

Son muchos los actores que están en la pelea por el poder en Argentina y la pugna se produce en un momento en que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se recupera de una operación para extraerle un hematoma del cráneo, lo cual la mantuvo al margen del protagonismo que ha tenido en las distintas elecciones de su país desde 2003, cuando su fallecido marido fue elegido primer mandatario.

En todo caso, atribuir la derrota a la enfermedad de la Señora K, como es conocida la presidenta, es por lo menos una ingenuidad. Si bien su carisma congrega, también es cierto que en otros aspectos disocia y no hay otras fiuras que aparezcan como un sucesor o sucesora clara en su fuerza política.

Además de la victoria de Massa en Buenos Aires, otras cuatro distritos de diversas fuerzas de oposición ganaron un escaño en el Congreso. En Santa Fe, Hermes Binner; en Córdoba, Juan Carlos Schiaretti; en Mendoza, Julio Cobos en, y en Chubut, Mario Das Neves.

Aunque el resultado general mantiene, en general, la relación de fuerzas que se daba en el Congreso, la composición de los bloques opositores ya no será la misma. Y aparece la conformación de un bloque de tres diputados de la alianza Frente de Izquierda y los Trabajadores, asociado al trotskysmo, que gana terreno pero aún se mantiene por debajo del 5%.

 

Habrá tensión en el nuevo parlamento

En la Cámara de Diputados gana terreno el Frente Renovador, encabezado por Sergio Massa, que ubicó a 16 parlamentarios; tres del conservador PRO, y suman 13; El FpV renovó 12 puestos, aunque dos se habían pasado al massismo y el otro era Martín Sabbatella, que estaba con licencia. Y en la práctica gana tres nuevos diputados, tres votos que antes no tenía.

Pero si bien el balance en la Cámara Baja queda equiparado entre las fuerzas de oposición y el oficialismo, el panorama deja vislumbrar que será precisamente en el Legislativo donde se de la principal pugna por la Presidencia en 2015, cuando el kirchnerismo se debilita, con un creciente descontento y el fortalecimiento de las figuras que lo confrontan.

La popularidad de Cristina Fernández perdió apoyo en los dos años que lleva su último mandato, y a eso hay que sumar sus problemas de salud y el hecho de que no puede postularse a un tercer periodo por norma constitucional. Su alianza tiene un panorama gris hacia el futuro, cuando a su vez muchos de sus representantes se han visto involucrados en casos de corrupción y/o falta de probidad.

Las recién pasadas elecciones se convierten ante ese panorama en un barómetro de que en el poder legislativo se jugarán muchas de las cartas para ganar las elecciones presidenciales dentro de dos años.