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Otto Pérez Molina pierde la partida

Jueves 03 de septiembre de 2015 - Después de 141 días en que su Gobierno fue acusado por mantener y beneficiarse de una estructura de defraudación aduanera, luego de que su Vicepresidenta entrara a prisión, tras semanas de manifestaciones ciudadanas pidiendo su renuncia; y con una orden de captura en su contra: Otto Pérez renunció ayer.

Por Plaza Pública

Otto Pérez Molina reunió ayer. Su situacvión era insostenible. Primero perdió la confianza de la ciudadanía, que semana tras semana, desde el 16 de abril, cuando se reveló la red de defraudación aduanera conocida como “La Línea”, pide su renuncia; ocho ministros y otros tantos altos funcionarios renunciaron a sus puestos; y luego fue perdiendo paulatinamente el apoyo del empresariado que al principio solicitó la renuncia de Roxana Baldetti, manteniendo en los meses iniciales el apoyo a Pérez Molina, pero ahora también exige que el Presidente deje el cargo. El día antes de su renuncia, el 1 de septiembre, también fue abandonado por la bancada de Libertad Democrática Renovada (Lider), el bloque legislativo de Manuel Baldizón que aún lo sostenía en el cargo.

Pérez Molina se vio más solo que nunca justo antes de las elecciones generales. Su compañera de fórmula, Roxana Baldetti, se encuentra tras las rejas del Cuartel de Matamoros desde hace una semana, y en breve deberá ser traslada a la cárcel de Santa Teresa. Después de que el Congreso le diera la espalda y le retirara la inmunidad, el Presidente es “un ciudadano común para el sistema de justicia”, como aseguró la fiscal general Thelma Aldana. De hecho es un hombre común, pero en ejercicio de la Presidencia e imposibilitado para salir del país por un arraigo impuesto por juez el mismo martes.

Al mandatario lo dejaron caer en el Congreso. La fórmula era sencilla: se requería de 105 votos de los 158 diputados para obtener el retiro de su inmunidad. La bancada mayoritaria de Lider con 56 diputados, registrados oficialmente, era imprescindible para cualquier decisión. Y detrás de esos 56 votos solo había una voluntad: la del presidenciable de Lider, Manuel Baldizón, que hasta ahora continuaba, tras bambalinas, al lado del Presidente.

Los tiempos políticos lo permitían, reconoció el Salvador Baldizón, el hermano del presidenciable de Lider, los ojos y oídos del candidato en el Congreso. Pero para el diputado está claro que ya era insostenible prolongar la decisión del antejuicio. “Las elecciones no se verán afectadas, incluso si hay investigaciones avanzadas en su contra todavía llevará un tiempo procesarla”, aseguró el congresista. 

 

La caída

"La carta de renuncia se firmó a las 19:00 horas, y luego del proceso de autenticación se remitió al Congreso de la República", explicaba anoche Jorge Ortega, vocero presidencial. Pérez Molina lo hacía tras ser desaforado por el Congreso de la República el martes. Ese mismo día, el Ministerio Público (MP) solicitó orden de captura en su contra, y el juez Miguel Angel Gálvez la otorgó, según la Fiscal General, Thelma Aldana.

El 21 de agosto, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público  (MP) solicitaron un nuevo antejuicio al que ya se llevaba en su contra, esta vez por los delitos de asociación ilícita y cohecho. Todo aceleró la caída. 

 

En la carta de renuncia el ahora expresidente expuso: 

 

"Desde el inicio de mi carrera profesional y después política, he venido luchando por la democratización, la paz y el bienestar del pueblo de Guatemala. En la situación actual y teniendo en cuenta por sobre tos el interés del Estado, me corresponde continuar con el debido proceso y por lo tanto presentarme ante la justicia y deprimir mi situación personal con la convicción de hacer lo correcto, me dijo a usted y al honorable Congreso de la República para presentar mi renuncia al Cargo de Presidente de la República de Guatemala". 

 

Con los principios y valores en los cuales me he formado, enfrentaré con la conciencia tranquila, los procesos que corresponden. Hoy más que nunca, mi compromiso con el pueblo de Guatemala es someterme con toda entereza, mediante el debido proceso, al imperio de la Ley y desvirtuar los señalamientos que hoy se me hacen. 

 

Hago un llamado a los guatemaltecos y guatemaltecas, para que dejando por un lado los odios y rencores, y en el marco del Estado de Derecho, contribuyamos todos, para hacer las transformaciones profundas que el Estado demanda, para enfrentar los grandes retos que procuren la construcción de nuestra Guatemala, que sea expresión de la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo, especialmente de los más desposeídos. 

 

Tengo la convicción y la fe en Dios, que el futuro es promisorio, que nuevos tiempos han de venir, en los qu e habremos de encontraron cmi Nación en la cual , la satisfacción de las necesidad y una vida digna para todos, sean una realidad. 

 

Agradezco a la iglesia católica y a la Iglesia Evangélica por sus múltiples oraciones, y laos millones de guatemaltecos que confiaron y siguen creyendo en que juntos habremos de construir una Guatemala mejor".