Radar

¿Quién quiere exterminar a la Victoria?

Domingo 08 de mayo de 2011 - Reporteros sin Fronteras advierte del peligro que corren los periodistas de Radio Victoria, en El Salvador, amenazados por ‘grupos de exterminio’ por su oposición a la mineria metálica, y exige que se investiguen los hechos.

Por Pilar Chato

Radio Victoria se convirtió hace casi diez años en la voz de las comunidades locales, en defensores del medio ambiente y en militantes ecologistas opuestos a los planes de explotación minera de la compañía multinacional canadiense Pacific Rim en el departamento de Cabañas. Los últimos cinco, las presiones y amenazas contra la emisora y la comunidad rural que la empuja se han vuelto constantes. Sobre cuatro de sus periodistas Pablo Ayala, Óscar Beltrán, Manuel Navarrete y Marixela Ramos, pesan verdaderas sentencias de muerte dictadas por un grupo de exterminio, escuadrones de la muerte que no han dejado las armas desde la guerra civil (1979-1992).

Pablo Ayala, Óscar Beltran y Manuel Navarrete recibieron la orden de abandonar el departamento de Cabañas antes del 4 de mayo so pena de muerte, su compañera Marixela Ramos, fue amenazada con ser ejecutada de forma inminente junto a su hija de tres años si la emisora no modificaba rápidamente su línea editorial. La vigilancia policial en el local de la emisora, desde las cuatro de la tarde a las ocho de la mañana, no es suficiente. Las amenazas no cesan. En enero de 2011, el abogado de Radio Victoria, Héctor Berríos, también en el punto de mira, denunció ante Reporteros sin Fronteras la ausencia de resultados de la investigación llevada a cabo por la Fiscalía General de la República. Reporteros sin Fronteras emitió un comunicado advirtiendo del peligro que corren estos periodistas y exigiendo una investigación que frene la situación.

La postura de Radio Victoria contra el proyecto de minería metalica impulsada por la transnacional minera Pacific Rim desató una ola de persecusión y asesinatos en contra de los ambientalistas y periodistas de la radio. Los proyectos mineros en el departamento de Cabañas sólo han traído violencia y conflicto a los pobladores de ese departamento. Entre las víctimas que ya tienen nombre y apellido: el líder comunitario, miembro del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Gustavo Marcelo Rivera Moreno, secuestrado y asesinado en junio del 2009 y cuyo cuerpo mostraba señales brutales de tortura; el ambientalista Ramiro Rivera, ametrallado junto a otras dos personas; o Dora Santos Sorto Rodríguez, miembro de una organización ambientalista salvadoreña que fue ametrallada por la espalda cuando estaba embarazada.

Amanezas a los habitantes para vender sus tierras, muerte, miseria y amargura entre los pobladores del entorno de los lugares susceptibles de ser explotados; una radiografía habitual en los lugares de Latinoamérica donde grandes multinacionales tratan de sacar materias primas de la tierra.

En su comunicado del 5 de mayo, Reporteros sin Fronteras afirma que Radio Victoria desempeña un papel de información “crucial” en el desarrollo minero de la zona, una situación peligrosa para la salud e incluso para la sobrevivencia de las poblaciones. La organización pide que se acelere la investigación así como una movilización general de la clase política salvadoreña para desmantelar estas redes criminales de escuadrones de la muerte que permanecen impunes. Advierte que las medidas de vigilancia en Radio Victoria no bastan y exige a  la compañía Pacific Rim que denuncie públicamente, a nivel internacional, el acoso contra las poblaciones presentes en los territorios con los que pretende quedarse.

Comunicado de prensa de Reporteros sin Fronteras

Reporteros sin Fronteras
Comunicado de prensa
5 de mayo de 2011

El Salvador

Un “grupo de exterminio” amenaza la emisora comunitaria Radio Victoria y a cuatro de sus periodistas ; se espera una reacción de Pacific Rim 

Deben terminar los cinco años de amenazas y presiones contra Radio Victoria y la comunidad rural que la anima. De nuevo fueron enviados, vía mensajes escritos o telefónicos, avisos y amenazas de muerte a cuatro de los periodistas de la emisora comunitaria. Se trata de: Pablo Ayala, Oscar Beltrán, Manuel Navarrete y Marixela Ramos. Se amenazó a ésta con ejecutarla inminente junto con su hija de tres años en caso de que la radio no modificase rápidamente su línea editorial. Los otros tres compañeros recibieron la orden de abandonar el departamento de Cabañas antes del 4 de mayo so pena de muerte.

Hace ya casi diez años que Radio Victoria se ha convertido en la voz de las comunidades locales, defensores del medio ambiente y militantes ecologistas opuestos a los planes de explotación minera de la compañía multinacional canadiense Pacific Rim (http://es.rsf.org/el-salvador-una-radio-comunitaria-gravemente-08-01-2010,35987.html). El medio de comunicación comunitario desempeña un papel de información crucial en esta situación, peligrosa para la salud e incluso la sobrevivencia de las poblaciones. A pesar de la vigilancia policial de la que se beneficia el local a diario entre las cuatro de la tarde y las ocho de la mañana, las amenazas no han cesado. El pasado mes de enero, el abogado de Radio Victoria, Héctor Berríos, también en el punto de mira, denunció ante Reporteros sin Fronteras la ausencia de resultados de la investigación llevada a cabo por la Fiscalía General de la República.

“Los escuadrones de la muerte que reivindican estas amenazas no han dejado las armas desde la guerra civil (1979-1992). Este peligro exige más que nunca que se acelere la investigación así como una movilización general de la clase política salvadoreña para desmantelar estas redes criminales que permanecen impunes. Por otra parte, la vigilancia de las instalaciones de Radio Victoria ya no basta. Se debe poner en marcha un dispositivo de protección para los periodistas y locutores del medio de comunicación. Finalmente, la compañía Pacific Rim debe denunciar públicamente, a nivel internacional, este acoso contra las poblaciones presentes en los territorios con los que pretende quedarse. Esperamos su respuesta”, declara Reporteros sin Fronteras.

La información sobre el medio ambiente es muy arriesgada para los periodistas, en esa región y fuera de ella. La situación en Centroamérica es un ejemplo terrible de ello. La pareja de periodistas españoles Paco Gómez Nadal y Pilar Chato, defensores de los pueblos indígenas movilizados contra proyectos mineros en Panamá, fue expulsada del país el pasado 28 de febrero (http://es.rsf.org/panama-dos-periodistas-espanoles-28-02-2011,39642.html). El calvario sufrido por las radios comunitarias Radio Faluma Bimetu (Radio Coco Dulce) y La Voz de Zacate Grande en Honduras se debe en gran parte a contenciosos territoriales y agrarios (http://es.rsf.org/honduras-las-radios-comunitarias-siguen-13-04-2011,40022.html).

Los escuadrones de la muerte en El Salvador

Los Acuerdos de Chapultepec (Enero de 1992) pusieron el fin a la guerra civil en El Salvador. En teoría. El FMLN se desmovilizó y entró al juego político, pero los conocidos como Escuadrones de la Muerte parecieron no enterarse de que era tiempo de paz y no de armas.

Nunca se ha realizado la investigación en profundidad sobre los Escuadrones de la Muerte recomendada por la Comisión de la Verdad de El Salvador, pero diferentes fuentes estiman que en los años 80 y principios de los 90, estos grupos paramilitares de ultraderecha impulsados por Roberto D'Aubisson, fundador del partido ARENA pudieron asesinar a unas 70.000 personas.

Después de los acuerdos de paz volvieron a resurgir amenazando a políticos de diversos sectores y en 1996 Amnistía Internacional realizó un preocupante informe titulado El Espectro de los Escuadrones de la Muerte, donde se ponía nombre a los nuevos grupos paramilitares vinculados a grandes intereses esconómicos y a viejos resabios políticos. En febrero de 2010 el diario El País seguía apuntando al resurgimiento de estos grupos. Quizá nunca han dejado de actuar.

La relación de los escuadrones de la muerte y las multinacionales mineras está haciendo la vida imposible a los críticos de su modelo de explotación. En los últimos años, al menos 3 líderes comunitarios han sido asesinados en el departamento de Cabañas.

Enlaces en este artículo

En relación