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Los libertarios capitalistas y la nueva colonización de Honduras

Jueves 02 de agosto de 2012 - Primero lo intentaron en islas del Pacífico Sur. Fracasaron. Después en Montana o en New Hampshire (Estados Unidos). Fracasaron. Su última prueba fue en Madagascar. Pero el asalto final de los anarcocapitalistas -incluidos herederos directos de Milton Friedman- es Honduras, donde andan de la mano del gobierno golpista de Porfirio Lobo. La soberanía del país y la integridad de, al menos, 24 comunidades Garífunas, está en riesgo.

Por Paco Gómez Nadal

Si Milton Friedman y sus chicos de la Escuela de Chicago tuvieron que esperar décadas hasta que el Chile de Pincochet les ofreció un laboratorio para sus descabelladas y antidemocráticas teorías económicas, el nieto del premio Nobel de Economía ha tenido que esperar menos. Patri Friedman, con sus recién cumplidos 36 años (el pasado 29 de julio), es cofundador de Future Cities Development Corporation, una de las dos empresas de activistas libertarios (también denominados anarcocapitalistas) que ha firmado memorandums de entendimiento con el gobierno de Honduras para crear ciudades ‘modelo’ dentro del territorio del país centroamericano.

Patri Friedman es un digno heredero de las ideas de su abuelo y las ha llevado más allá. A diferencia de la escuela de Chicago, que ha marcado la política económica  (y militar) mundial desde los años setenta del siglo XX, Patri Friedman cree en la creación de micronaciones nuevas. Hasta ahora ha promocionado la idea de ciudades marinas fuera de las 200 millas náuticas reclamables por los Estados existentes. Lo ha hecho desde el Seasteading Institute, patrocinado por el dueño de Paypal, Peter Thiel. Pero antes de crear las primeras ‘colonias’ de libertad ultracapitalista en el océano, Friedman se ha unido a las teorías de otro libertario: Paul Romer, padre de las conocidas como ‘Charter Cities’.

 

¿Qué quieren estos tipos?

Estos tipos se autodenominan libertarios. Una versión extrema del capitalismo individualista que considera al estado como una amenaza y una rémora para el desarrollo de las libertades individuales. De algún modo evolucionistas (sálvese quien pueda), han creado toda una red de think tanks y grupos nacionales para impulsar sus ideas, muy cercanas al Tea party y a los sectores más conservadores del Partido Republicano de Estados Unidos. En uno de sus medios destacan el proyecto de Honduras como el intento de lograr lo que denominan como Liber-topia, la utopía de los libertarios. Y el hombre que ha logrado que el sueño se acerque a la realidad es Romer.

El economista Paul Romer se hizo famoso a finales de los ochenta por su conepto de Revolución Soft, que ponía a las nuevas tecnologías y al desarrollo de lo intangible en el centro del crecimiento económico. Ahora, promociona la idea de que los países pobres deben empezar de cero, creando nuevas reglas de gobierno y nuevas reglas para los ciudadanos. En realidad, el fondo de su propuesta es crear espacios ‘autónomos’, con leyes diferenciadas, donde la regla básica sea el capitalismo. Algunos de los ejemplos que pone Romer son Singapur, Hong Kong o Corea del Sur.

Al igual que Milton Friedman logró finalmente países donde poner en práctica sus teorías (casi siempre con un vacío democrático previo), Romer ha sembrado sus teorías en el Gobierno de Porfirio Lobo, resultante del golpe de Estado de Honduras en 2009. Una nueva modalidad de colonización para Honduras, el país sangrado una y otra vez por piratas extranjeros, que supone la cesión de la soberanía sobre una parte del territorio que quedará bajo tutela externa .

A Romer le fue bien en Tegucigalpa y, a principios de 2011, el Congreso de Honduras aprobó por mayoría la denominada como ley de Regiones Especiales para el Desarrollo (RED) o ciudades modelo y no tiene complejo en denominarlas ‘ciudades charter’, copiando literalmente la denominación de Romer. En un texto para “socializar” la ley, el Congreso afirma: “Las Regiones Especiales de Desarrollo (RED), son entes del Estado de Honduras creadas con el propósito de acelerar la adopción de tecnologías que permitirán producir con alto valor agregado, un ambiente estable, con reglas transparentes capaces de captar la inversión nacional y extranjera que se requiere para crecer aceleradamente, y de esta forma, crear los empleos que se necesitan para reducir las desigualdades sociales. Al crear las también llamadas Charter Cities, se dotará a la población de los servicios de Educación, Salud, Seguridad Pública y la Infraestructura necesaria que permita una mejora real en la condiciones de vida”.

En diciembre de 2011 se conoció que el Gobierno había firmado los memorandos de entendiemiento con Future Cities Development Corp., la empresa de Patri Friedman, y con Grupo Ciudades libres (de otros dos conocidos libertarios: Michael Strong y Kevin Lyons). Antes, en junio, ya negociaba con la agencia de cooperación de Corea del Sur (KOICA) y con varias empresas de ese país la construcción de la primera RED en Trujillo. Para ello, Lobo anunciaba diferentes obras de infraestructura –desde un tren interoceánico hasta carreteras- para hacer atractivo el proyecto a los inversionoistas extranjeros.

También en diciembre, el Ejecutivo constituyó en silencio la llamada Junta de Notables encargados de la Ciudades Modelo (donde están el economista estadounidense y premio Nobel, George Akerlof; el ejecutivo de Singapur Ong Boon Hwee; el director de Mesoamerica Investment, Harry Strachan; la presidenta del think tank de derechas Center for Global Development, Nancy Birdsall, y, por supuesto, Paul Romer.

La ‘arquitectura’ ideológica y el aparato de publicidad para impulsar las ciudades RED se completa con la creación del Free Cities Institute, alojado en la neoconservadora y libertaria Universidad Francisco Marroquin de Guatemala y una serie de encuentros y charlas para difundir la mesiánica idea de Romer y Cia. La Universidad describe las ciudades modelo como “zonas territoriales en Honduras gobernadas por una verdadera libertad de comercio” y destaca que Peter Thiel, billonario del negocio de internet, “desencantado con la democracia, considera que la política ya no es una salvaguarda para la libertad”. Por eso, optimistas, el Free Cities Institute espera que “para el año 2060 la mayoría de personas vivan en ciudades libres que hayan dejado atrás el anacrónico concepto de Estado-nación”.

El propio Romer daba una entrevista a un periodico hondureño en el que desarrollaba la filosofía de las RED: construir ciudades con legislación, justicia y tributos propios, con una lógica volcada al libre mercado y reglas de inmigración que permitan la afluencia masiva de trabajadores sea del país que sea (siempre que signa unas estrictas normas de disciplina social y laboral). Por si fuera poco, la idea de Romer se complementa con el tutelaje de estas ciudades modelo por otros Estados del demoniado primer mundo. Es decir, la renuncia a la soberanía territorial y política a cambio de la promesa del maná del capitalismo. Además, las RED se desarrollan, según el economista, en “vastos territorios  desiertos”. Literalmente, Romer plantea una pregunta ante las dudas que genera su proyecto: “¿Cómo podría ser peor intentar experimentar en un terreno desocupado que no hacer nada y dejar que su recurso más valioso, su gente, siga abandonando el país?”.

 

¿Terreno desocupado?

La lógica de los libertarios es la del terra nullius, la lógica de la colonización de que si una tierra estaba deshabitada se podía tomar al margen  de las normas egales que imperaba en la metrópoli. ¿Dónde está la terra nullius en el pequeño Honduras? Hasta ahora, el Gobierno de Honduras ha manejado el proyecto RED con opacidad, pero las últimas declaraciones de Lobo apuntan a que la franja que pretende subastar para la construcción de “ciudades modelo” se encuentra entre la Bahía de Trujillo y el río Sico, donde hay 24 comunidades Garifunas, y una zona considerada como el santuario cultural del pueblo Garífuna. Así lo denuncia la Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH), quien además impulsa una campaña mundial en defensa de la soberanía de Honduras y de la integridad de los territorios y la cultura garífuna. La campaña también busca presionar el recurso interpuesto ante la Corte Suprema de ese país. “Solicitamos su apoyo para indicar a la Corte Suprema de Justicia de Honduras, la importancia de su independencia en  la resolución sobre el recurso de inconstitucionalidad interpuesto en contra de las RED. El experimento que pretende implementar en Honduras puedo ser clonado a lo largo y ancho del continente americano”, insiste la OFRANEH en un comunicado.

El Ministerio Público de Honduras ya emitió su criterio en enero de 2012 declarando inconstitucional la Ley de las RED en un dictamen que analiza las afectaciones a la soberanía territorial, la gobernabilidad y la población, entre otros aspectos.

Los Garífuna suman así la amenaza de las “ciudades modelo” a la ya grave de los inversores turísticos que codician su territorio costero en el Atlántico de Honduras. La soberanía del país y estas comunidades afrodescendientes pueden ser las principales víctimas de este nuevo experimento libertario. Hasta ahora todos han fallado. El Atlantis Proyect, a principios de los años 90; el Free State Project, que sigue tratando de reunir -sin éxito- a 20.000 seguidores, o los intentos en la isla de Vanuatu (Pacífico Sur)… claro que según el columnista Adam Davidson de The New York Times para sacar a los pobres del hoyo “probablemente deberemos probar nuevas ideas. Muchas nuevas ideas. Y deberemos aceptar que algunas de ellas no funcionen”.

 

 

Piratas en Honduras: De Gregor Macgregor a Paul Romer

Texto de la OFRANEH 

 

Desde el siglo XIX, la costa norte de Honduras ha sido un objetivo para piratas que han soñados con crear estados  independientes, y lucrarse en nombre del débil concepto de soberanía nacional que posee el pueblo  hondureño.

La historia parece repetirse cada cien años, y como que no existe la capacidad de aprender las lecciones que nos brindan los fiascos acontecidos, continuamos repitiendo los errores.  Los políticos oportunistas de turno asumen con docilidad ceder parte del territorio nacional, pretendiendo lograr una solución a la pobreza eterna, mientras consolidan la corrupción permanente y falta de visión en el manejo del estado.

Para la versión criolla de los libertarios, la subasta actual del territorio nacional es parte de un advenimiento tardío al espejismo de la modernidad, y un supuesto despegue económico basado en la exclusión y la obliteración de los pueblos que hemos habitado la costa norte durante siglos.

Gregor MacGregor, La República de Poyas y la mayor estafa del siglo XIX
Alrededor de 1820, el pirata escocés Gregor MacGregor, logró obtener de Georges Frederick I, Rey de la Moskitia, el territorio de la Serrania de Payas, entre Trujillo y el Río Sico, supuestamente por dos botellas de Whiskey.

Aunque no existe documento alguno que confirme las aseveraciones de MacGregor, respecto al intercambio con George Frederick, este se autodenominó como cacique de Poyais y retornó a Inglaterra, donde se dedicó a vender acciones de la compañía  de la República de Poyais, la que contó con su propia  constitución, moneda y bandera.

El fracaso de Poyais fue inmediato y rotundo. Los inversionistas engañados, esperaban encontrar  una ciudad en la desembocadura del río Sico, con todas las amenidades de las urbes europeas del momento. Las enfermedades tropicales barrieron con los osados e ingenuos accionistas, logrando algunos sobrevivientes refugiarse en Belice.

Macgregor posterior al primer fracaso de Poyais, se movilizó a Francia donde intentó replicar la estafa. Sin embargo fue encarcelado por las autoridades y cuando logró su libertad partió hacia Sudamérica.

Sam Zemurray, Manuel Bonilla y la República Bananera
En diciembre de 1910, partieron desde un burdel en New Orleans, Manuel Bonilla y el mercenario Christmas Lee, financiados por  Sam Zemurray, el cual les proporcionó un barco, armas y municiones para que Bonilla se instalara de nuevo en el poder.

La estrategia de Zemurray estaba dirigida a contrarrestar el cobro de impuestos que la Banca de JP Morgan le exigía por las tierras que este poseía en Honduras. Morgan se había hecho dueño y señor de las aduanas y recaudación de impuestos, siendo comisionado para tales fines por la administración de de Manuel Dávila , a cambio de asumir la deuda de Honduras con Inglaterra, por un tendido férreo que nunca llegó a construirse.

El 26 de enero de 1911, se dio la batalla de La Ceiba, donde los mercenarios de Manuel Bonilla, doblegaron a las tropas de Vicente Guerrero con el uso de ametralladoras y pólvora seca, innovaciones bélicas que destrozaron las tropas gubernamentales. El General Guerrero fue ejecutado después de rendirse por uno de los mercenarios estadounidenses que conformaba las tropas de Bonilla.

Sam Zumarray logró enormes concesiones de tierras, excepciones de impuestos y pago de empréstitos. Su fortuna se incrementó de tal forma que años después se convirtió en el el rey de las compañías bananeras. El destino de Manuel Bonilla no fue tan rutilante: fallece en el año de 1913, poco tiempo después de haber asumido el poder y haber regalado la costa norte de Honduras  a las compañías extranjeras.

Piratas Contemporáneos: Paul Romer y su Ciudad Modelo.
El golpe de estado de junio del 2009 en Honduras, se convirtió en la crisis que Paul Romer no dejo pasar la oportunidad en desperdiciar. En marzo del 2009, meses antes del golpe en Honduras, el pueblo de  Madagascar  depuso a Marc Ravalomanana por intentar implementar el modelo neocolonilaista de Paul Romer en la isla africana.

Al igual que en Honduras, la ciudad modelo en Madagascar nunca fue discutida de forma abierta con el pueblo, las negociaciones se llevaron a cabo tras bambolinas, como lo afirma el mismo Paull Romer.

En Honduras el Congreso nacionalista voto de forma abrumadora a favor de la Ley de Regiones Especiales para el Desarrollo (RED), alias Ciudad Modelo,  el 10 de enero del 2011, días antes cumplirse el centenario de la invasión de Sam Zemurray y su ejercito cipayo a Honduras.

El renombrado economista Paul Romer parece manejar la teoría económicas neoliberales al dedillo, pero en sus exposiciones y escritos demuestra poseer fatales lagunas en materia de historia, la que reinterpreta a su antojo. Desde un Guantanamo cedido a los estados Unidos por un Tratado hasta un Hong Kong entregado  de forma dulce y pacífica a los Británicos.

En su primera exposición en TED, Romer habla de un manual de “ciudad modelo para idiotas”, en la que embelesa a la audiencia con una visión maniquea sobre la normas económicas. Aduce que la pobreza en ciertas regiones del mundo se deben a normas malas que deben ser suplantadas por normas buenas. Por supuesto estas últimas se encajan en un capitalismo fundamentalista, encargado supuestamente de redimir de la pobreza a los selectos futuros integrantes de la Ciudad Modelo.

A finales del mes de abril, Paul Romer acompañado de Octavio Sanchez, Secretario Privado de la Presidencia, llevaron a cabo una gira por el noroeste de los Estados Unidos y Canadá, a la búsqueda de presuntos inversionistas y además logra que el Canadá se convierta en la nación garante de la Ciudad Modelo.

Bajo el lema de una nueva forma de desarrollo sin asistencialismo, los nuevos cruzados del neocolonialismo, efectuaron su gira, promoviendo la entrega de una franja del territorio hondureño, sin que en Honduras se nos haya explicado a ciencia cierta donde estará ubicado el paraje a subastar.

Las informaciones emitidas por la Administración Lobo, indican que la  primera Ciudad Modelo se ubicará entre la bahía de Trujillo y el río Sico, casualmente donde se encuentran ubicadas 24 comunidades Garífunas, las que consideramos el santuario cultural de nuestro pueblo. Esa franja de 100 kilómetros de largo coincide con la otrora República de Poyais del pirata Gregor Macgregor.

El Banana Coast y la Ciudad Modelo
Como presagio del neocolonialismo rampante que se entronizaría en Honduras, días antes del golpe de estado, el empresario canadiense Randy Jorgenson conocido como el “rey del porno” en su país, inicio una serie de compras ilegales de tierra en las comunidades Garífunas de la Bahía de Trujillo. Con el golpe logró que la Administración Micheletti, le otorgara licencias ambientales expeditas para la construcción de una serie de proyectos turísticos.

Uno de los proyectos más perniciosos del rey del Porno, se denomina Banana Coast el que consiste en un muelle para cruceros panamax,  actualmente en construcción y el que conllevó a la demolición de la comunidad Garífuna de Río Negro, Trujillo. El desalojo de la comunidad Garífuna fue logrado con la presión de la municipalidad de Trujillo, la cual intimidó a los miembros de la comunidad con la aplicación de  una Ley de Expropiación Forzosa, que data de 1913.

Da la casualidad que en Trujillo fue donde el escritor estadounidense O’ Henry acuño el termino de “república bananera”, incluido en su libro “Reyes y Repollos” (1904). Un poco más de un siglo después, el Rey del Porno demuele la comunidad Garífuna de Rio Negro para instalar su Banana Coast.

En una sesión especial del Congreso Nacional, en julio de 2011, se aprobó el reglamento para la RED. La sesión con la participación de Paul Romer y el senador canadiense Gerry Saint Germain, entre otros. El Canadá parece ser que además del saqueo de la minería en toda  América Latina, considera convertirse en el “padrino” del futuro paraíso fiscal disfrazado de ciudad modelo.

Romer sugiere  que las crisis traen oportunidades, precisamente el Golpe de Estado al igual que el huracán Mitch, se abrieron enormes oportunidades comerciales aprovechadas por el capital extranjero. Sí con el Mitch se entregó buena parte del país a las compañías mineras, el golpe ha patrocinado una serie de piratas contemporáneos que pretenden apoderarse del territorio ocupado por el pueblo Garifuna para construir una clonación de Gran Cayman en las costas centroamericanas, acompañada de una mega siderúrgica  coreana y una expansión sin limites de la frontera de los agrocombustibles.

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