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El tema FEMINISMO

"No se puede descolonizar sin despatriarcalizar"

lunes 27 de junio de 2011 Mujeres Creando se ha convertido en un referente de la lucha y las estrategias feministas en Bolivia y, nos atrevemos a decir que, en América Latina. María Galindo, una de sus voces claras y contundentes, ha hablado (o, mejor, se ha escrito) con Otramérica en una entrevista que no puede dejar a [casi] nadie indiferente. Patriarcado, cooperación internacional, Evo Morales, capitalismo, las izquierdas, el lenguaje… toca casi todo y desde una posición sin ambages.

María Galindo (a la izquierda) en la protesta contra la posibilidad de que Miss Universo se realizara en Bolivia.

María Galindo (a la izquierda) en la protesta contra la posibilidad de que Miss Universo se realizara en Bolivia.

Por Paco Gómez Nadal

En Bolivia nadie es indiferente a Mujeres Creando. Sus acciones simbólicas en las calles (cargadas de rebeldía), sus palabras sin pliegues y sus propuestas políticas son parte fundamental de las críticas a una revolución a medias que no ha incorporado a la mujer ni considera la 'despatriarcalización' de la sociedad como un elemento fundamental del cambio social. María Galindo, artista y activista, es uno de los rostros y de las voces de Mujeres Creando (Y de Radio Deseo). Puedes ver las entrevistas en video que ya reprodujimos hace semanas en Otramérica, pero ahora te ofrecemos la entrevista (vía correo electrónico) que le hemos hecho y nos ha re-hecho. 

Empecemos con una contradicción. Ustedes han dicho en repetidas ocasiones que el tejido de la sobrevivencia de la sociedad está en manos de las mujeres pero lo que sobrevive con su esfuerzo es una sociedad patriarcal.. ¿Cómo se come eso?

Creo que tu interpretación es muy básica y funcional. Si hay un sitio por donde se está rompiendo la estructura patriarcal en la sociedad es precisamente por el tejido de sobrevivencia construido por las mujeres (básicamente). Te voy a dar tan solo un ejemplo, pero de lo más elocuente, las ciudades principales del país han sufrido en los últimos años un proceso de transformación del uso del espacio público. La calle ha sido concebida como un espacio masculino. Las mujeres hemos (han) tomado las calles justamente convirtiéndolas, primero que nada, en un medio de sobrevivencia. Esta toma del espacio público, es decir: las calles, ha significado la conversión de la ciudad de un espacio masculino a un espacio profundamente doméstico, un espacio donde se puede hacer la siesta, donde se cierra el puesto de venta tapando la mercadería con una simple manta, donde se come el almuerzo, donde los niños y las niñas hacen la tarea del colegio…

¿La mayoría de las mujeres en Bolivia son mujeres (con todo lo que significa el término) o son siervas?

La condición de servidumbre que atraviesa la funcionalización de las mujeres al trabajo doméstico gratuito (en el caso de las amas de casa y madres o hermanas), la servidumbre y sobreexplotación de las trabajadoras del hogar, o la servidumbre sexual de las mujeres en situación de prostitución -por señalar sólo algunas de las formas más trágicas de servidumbre de las mujeres- no nos quita la condición de mujeres. La pregunta esta retemal planteada. Las mujeres tenemos salidas de rebeldía desde nuestra condición de mujeres y nada, ¡nada!, ni la violación ni la servidumbre, nos despoja de serlo.

¿Y ha servido de algo la denominada ‘revolución’ de Evo Morales y el MAS?

Evo no ha realizado ningún tipo de revolución. Él ha accedido, junto al Movimiento Al Socialismo (MAS), al poder estatal por la vía democrática fruto de una revuelta en la cual él mismo no participó. El contenido de este gobierno es un contenido profundamente contradictorio y su contradicción principal se mueve entre la necesidad de responder a la agenda política planteada por la revuelta y las propias fuerzas conservadoras integrantes del Movimiento Al Socialismo y, sobretodo, su mayor atadura es la angurria de poder y el asalto del Estado para beneficio del equipo que está a cargo o que goza de oportunidades.

¿Qué tanto ha entendido la izquierda boliviana y latinoamericana el movimiento feminista?

La izquierda latinoamericana no ha entendido a las sociedades latinoamericanas. La boliviana se aferró a un análisis de clase ortodoxo y vivió desde ese rincón una profunda derrota fruto de sus propias taras ideológicas. Luego, en el caso boliviano, se ha sumado al gobierno de Evo Morales intentando darle un contenido marxista, pero que no termina de plasmarse. En el caso del feminismo, la izquierda boliviana es profundamente machista, tanto como la derecha. Por eso nosotras tenemos un graffiti que dice: “NO HAY NADA MÁS PARECIDO A UN MACHISTA DE DERECHA QUE UN MACHISTA DE IZQUIERDA”.

¿El patriarcado es la piedra en el zapato o es el zapato roto que debemos cambiar por completo?

El patriarcado es la matriz de opresión más profunda de todas las sociedades y los sistemas políticos y económicos. Es la estructura sobre la cual están construidas las jerarquías sociales. El patriarcado no es la expresión únicamente del poder masculino versus las mujeres sino que es mas complejo que eso. Por eso, precisamente, es impensable ningún cambio social profundo que no tenga [como base] un análisis de las estructuras patriarcales de una determinada sociedad. En el caso del proceso boliviano, nosotras decimos que: “NO SE PUEDE DESCOLONIZAR SIN DESPATRIARCALIZAR”.

¿Por dónde comienza el final del patriarcado: por la liberación individual y social de la mujer, por organización de unas nuevas bases sociales, por un lentísimo proceso de cambio cultural…?

Nosotras hablamos de la despatriarcalizacion, es decir de la capacidad de generar propuestas y prácticas políticas concretas que sean despatriarcalizadoras. Esto implica una matriz muy diferente de lo que es la matriz desarrollada desde la visión liberal de la tecnocracia de género que plantea la inclusión, la cuota biológica y el discurso de los derechos de las mujeres. Una cosa no tiene nada que ver con la otra y en muchos casos son opuestas.

Las mujeres venimos desarrollando de manera invisibilizada y muda, rebelándonos contra las estructuras de dominación. Es muy importante potenciar esa rebeldía, que no es que la creas sino que es una fuerza social que existe y esta ahí y que necesita visibilizarse, verbalizarse y articularse en un proyecto social. La dicotomía individual-social o cultural o político es banalizar las cosas. La rebelión de las mujeres está en acto y es una rebelión existencial y colectiva, cultural, social y política.

Hasta ahora los atajos revolucionarios no han ayudado mucho ni a las mujeres ni a los colectivos GLBT¿les toca a las mujeres y a estos colectivos tomarse el poder político real para cambiar las cosas?

Yo impugno la categoría GLBT porque es una categoría impuesta desde la visión domesticadora y normalizadora de los organismos internacionales. Lo GLBT no nos sirve para nada, mas que para despolitizarnos, especialmente a lesbianas y maricones.

Ustedes practican lo que denominan Política Cotidiana. ¿Cuánto poder y qué relaciones de poder hay que gestionar y cambiar en o cotidiano, en el hogar?

Por si acaso: nuestra propuesta no tiene nada que ver con un humanismo light que propague negociaciones ‘liberadoras’ en el espacio privado… nada que ver.

Las relaciones de poder están presentes desde el Estado, las estructuras económicas de producción de riqueza, y las estructuras sociales y culturales. El poder lo atraviesa todo: el cuerpo, lo cotidiano… todo. Pero eso no quiere decir que ahora propongamos en el espacio de lo cotidiano el cambio de esas relaciones de poder. Nosotras proponemos algo que es más realista: la rebelión, la impugnación de esas relaciones de poder. No tenemos porqué gastar nuestras energías en pedir ni negociar nada. 

¿Cómo calificarían a la cooperación internacional en relación con las luchas feministas del sur?

La pregunta es muy general. Así, en general, te puedo decir que la cooperación internacional, la matriz del Banco Mundial, es una cooperación colonialista y patriarcal que ha entendido perfectamente que es vital la cooptación de la fuerza de las mujeres. Un ejemplo claro de esto es el microcrédito, que convierte a las mujeres desempleadas en deudoras y que bancariza el dinero producido por las mujeres en el contexto de la economía informal.

¿Qué tipo de estrategias y de proyectos debería tener esa cooperación internacional para pasar de ser una matriz colonial a una aliada de los movimientos de mujeres?

Es largo de tratar… nosotras hemos desarrollado una serie de materiales al respecto sugerimos a la gente interesada en profundizar en lo que proponemos consultar: Radio Deseo y Mujeres Creando

Ustedes son bolivianas y trabajan en Bolivia ¿El feminismo –incluyendo el anarcofeminismo- está condenado a ser un movimiento urbano o puede incidir también en la realidad de la mujer campesina y/o indígena?

No es una condena [el hecho de ser un movimiento urbano] ¿por qué pensarlo como tal? Hacemos un movimiento urbano porque la ciudad es el espacio político en el que vivimos y comprendemos y sobre todo porque no somos catequistas para, con arrogancia, proponer modelos de vida a nadie y menos aún a quienes viven en un mundo rural, pero desde ya el 70% de la población boliviana vive en las ciudades ¿por qué?

La mayor parte de las mujeres jóvenes de áreas rurales sin necesidad de pasar por nuestro ‘feminismo’ huyen del contexto rural... ¿por que?

¿Qué papel tiene los hombres heterosexuales en la revolución pendiente contra el patriarcado?

Tienen que entrar, visibilizar y tomar contacto con la profunda crisis en la que están.

¿Y los medios de comunicación?

Qué con los medios… no entiendo la pregunta

¿Qué hay que cambiar en la estructura de poder de los medios de comunicación para que éstos no sean una herramienta más de difusión del discurso dominante del patriarcado?

No creo que ese cambio pase por el cambio de la estructura de poder en los medios de comunicación. Yo creo muchísimo en que un movimiento social en principio es, además, la capacidad de construir lenguaje y formas directas no mediadas de comunicación entre movimiento y sociedad. En ese contexto, lo más importante no es qué dicen los medios ni cómo lo hacen, sino crear por parte de los movimientos feministas formas y espacios de comunicación directos con la sociedad, espacios que reflejen creatividad, que reflejen la capacidad de crear un lenguaje propio no patriarcal.

¿Qué resultado ha tenido todo el trabajo simbólico y de ‘provocación’ en las calles?

El de crear un referente público de rebeldía para las mujeres en Bolivia. 

¿Una parte de la propuesta de Mujeres Creando sería algo así como rearmar las palabras para dotarlas de nuevos significados?

No. Nosotras entendemos la política, entre otras cosas, como la construcción de un lenguaje y en la construcción de un lenguaje intervienen muchos elementos, entre ellos las palabras. Por eso recuperamos para nosotras la palabra puta, la palabra maricón, la palabra marimacho… 

Sé que es difícil ¿pero nos podrían resumir la situación política de Bolivia en este momento desde la óptica de Mujeres Creando? 

Acá les paso un reciente artículo donde en respuesta al vicepresidente [de Bolivia] Álvaro García Linera respondo a tu pregunta “Rige la 5ta etapa del proceso de cambio”.

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