Donar

Otramérica es posible gracias a tu aporte solidario

El tema Michoacán, México

Yurécuaro, el lugar más violento del planeta

jueves 07 de febrero de 2013 Las estadísticas no suelen fijarse en las proporciones sino en las cantidades. Hasta hoy, usted pensaba que San Pedro Sula (en Honduras) era la ciudad más violenta del mundo. Hoy, un ciudadano de Yurécuaro (México) nos presenta el drama que vive su pueblo, el lugar donde la tasa de muertes violentas trepa hasta las 166 por cada 100 mil habitantes. Un llamado de atención desde el epicentro del crimen organizado.

El carro donde se encontraron siete cuerpos.

El carro donde se encontraron siete cuerpos.

*** El autor del texto ha pedido la protección de su identidad por razones (comprensibles) de seguridad.

Por Mou Szyslak***

Durante 2012, en Yurécuaro, Michoacán (México) se reportaron al menos 50 homicidios relacionados al crimen organizado. Los ataques a esta localidad fueron diversos, desde asesinatos comunes con armas de fuego, hasta estrangulaciones, decapitaciones, desmembramientos, calcinamientos o asesinatos de mujeres y adolescentes*.

En ese año, el promedio mensual de homicidios en el municipio fue de más de cuatro personas, siendo marzo y agosto los únicos meses en los que no se reportaron víctimas, mientras que septiembre fue el más violento y grotesco, con 13 personas ejecutadas, de las cuales, 7 fueron encontradas calcinadas al interior de un vehículo y cuatro de ellas habían sido decapitadas.

Sin embargo, los delitos que más estremecieron a la población fueron el ocurrido el 9 de enero, cuando fueron rafagueados tres estudiantes del Colegio de Bachilleres que se encontraban en un parque; el del 17 de noviembre, cuando una persona de edad avanzada que iba a comprar leche fue supuestamente confundida con un halcón y fue ultimada a balazos, o el del 1 de mayo, cuando una bala perdida acabó con la vida de una vecina. Se trataba, en todos estos casos, de personas buenas, conocidas en el pueblo, que simplemente se encontraban en el lugar y momento equivocados y fueron alcanzadas por la desgarradora violencia en la que se encuentra sumido el país desde hace varios años.

Hasta el momento, y lamentablemente, la narración de estas historias no tiene nada de extraordinario en un país en el que las muertes violentas relacionadas con el crimen organizado se cuentan por miles y en el que la violencia está institucionalizada. Sin embargo, si se hace un análisis más detenido se encontrará que Yurécuaro representa un caso paradigmático (en cuanto a niveles de violencia) dentro de este conflicto por el narcotráfico.

Según las últimas cifras oficiales, el municipio de Yurécuaro cuenta con 29.995 habitantes (INEGI, 2010) y, como mencioné, durante el año 2012 se registraron 50 homicidios. Si redondeamos la cifra de habitantes y consideramos que en 2012 Yurécuaro tenía 30.000 habitantes, encontraríamos que la cifra de homicidios por cada cien mil personas en este municipio sería de 166.

166,6 homicidios por cada 100.000 habitantes en Yurécuaro, cuando en todo el Estado de Michoacán, en 2011, se tuvo un promedio de 19 homicidios por cada cien mil personas y en todo México el promedio fue de 24 por cada cien mil. En ese mismo año, Chihuahua fue la entidad federativa con el promedio de homicidios más alto: 131/100.000 (INEGI, 2012). Con los datos anteriores, se puede afirmar, considerando las proporciones de población, que en Yurécuaro ocurren más homicidios al año que en el Estado más violento de México.

Pero eso no es todo. Si se hace un análisis por ciudades, al interior de México, Ciudad Juárez es el lugar con más violencia directa según reportes oficiales, con 148 asesinados/as por cada cien mil personas. “De las 10 ciudades más violentas del mundo 5 son mexicanas: la ya mencionada Juárez, Acapulco con una tasa de 128 homicidios por cada 100 mil habitantes, Torreón con una tasa de 88, Chihuahua con una tasa de 83 y Durango con una tasa de 80 homicidios por cada 100 mil habitantes” (Seguridad, Justicia y Paz, 2011)**.

“Con una tasa de 159 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, la ciudad hondureña de San Pedro Sula fue la urbe más violenta del mundo en el año 2011” (Seguridad, Justicia y Paz, 2011).

O quizás no. Quizás el lugar más violento de la tierra se encuentra en el bajío michoacano, en Yurécuaro. Un lugar desconocido por la prensa internacional, e incluso por la nacional. En donde hasta hace poco tiempo sus habitantes disfrutaban de una ciudad tranquila y segura y en donde desde hace un par de años la vida ha cambiado por completo. Las personas tienen miedo a salir de sus casas, existe un toque de queda de facto a partir de las 10 de la noche y las autoridades locales, estatales y nacionales parecen desconocer o simplemente dejar sin atención los acontecimientos que aquí están ocurriendo.

Es febrero de 2013 y las cosas no han cambiado. Lo más desconcertante para el que escribe es que la violencia presente en mi pueblo empieza a tocarme más de cerca. Si bien varios de los homicidios ocurridos en 2012 afectaron a gente que conocía, ahora la inseguridad está afectando a mi circulo cercano. Un vecino está siendo extorsionado, una compañera de clase de un amigo fue secuestrada hace algunas semanas, y un conocido de la calle donde vivo se encuentra en paradero desconocido desde hace meses.

Desde la impotencia, me refugio detrás de este teclado y lanzo un llamado a las autoridades competentes a hacer algo por un pueblo que se muere. Quiero poner a Yurécuaro en el mapa y que muchas personas alrededor del mundo se den cuenta de las atrocidades que están afectándonos día con día a mí y a mis seres queridos.

Sin embargo, más allá de la cantidad espeluznante de personas que están muriendo, lo que más me preocupa es la pérdida de valores, la insensibilidad que estamos adquiriendo, la institucionalización de la violencia en Yurécuaro. Hablo con adolescentes de secundaria y bachillerato que han perdido a algún amigo en manos de la delincuencia organizada y lo ven como algo común, como si nada hubiera pasado, al fin de cuentas sólo es un homicidio más...

Si por alguna razón estás leyendo esto, te pido que hagas algo por nosotros. Haz lo que te corresponda; comparte nuestra historia, denuncia a los delincuentes, crea acciones que fomenten culturas de paz, alza la voz, organízate. Haz que la historia de Yurécuaro se conozca y ayúdanos a que nuestra historia cambie; no queremos ser por segundo año consecutivo la ciudad más violenta de la tierra. Queremos recuperar nuestra tranquilidad y poder invitarte a pasear por las calles de nuestro amado Yurécuaro.


*Tomando en cuenta reportes de la prensa local y regional.

Ir arriba
Fronterad - Para inmensas minorias

¿Qué puedes hacer en Otramérica?

×