Donar

Otramérica es posible gracias a tu aporte solidario

radar Costa Rica

Solís arranca su Gobierno lidiando con la minoría parlamentaria

viernes 09 de mayo de 2014 Costa Rica comenzó ayer un nuevo camino marcado por el talante social demócrata y conciliador se su nuevo -y sorpresivo- presidente: Luis Guillermo Solís. El nuevo Gobierno deberá lidiar con una minoría parlamentaria a punta de alianzas y pactos que pueden limitar su tarea de democratización del país y reducción de la desigualdad social.

El presidente, Luis Guillermo Solís, junto a su esposa la española y también politóloga, Mercedes Peñas

El presidente, Luis Guillermo Solís, junto a su esposa la española y también politóloga, Mercedes Peñas Casa Presidencial Costa Rica

Por David Solís Aguilar

Ayer jueves 8 de mayo el país centroamericano vivió con atención el traspaso del mando de su gobierno nacional de parte de la expresidenta Laura Chichilla del derechista Partido Liberación Nacional (PLN) al nuevo presidente 2014-2018 Luis Guillermo Solís del centrista Partido Acción Ciudadana (PAC). En la segunda vuelta electoral del 6 de abril Solís obtuvo el 78% de apoyo con 1,3 millones de votos, frente al 20% del incompetente candidato oficialista (tras haber sorprendido en la primera vuelta del 2 febrero al alzarse con la victoria parcial con 31% de los votos, ante candidato del PLN con 28% y el izquierdista José María Villalta con 17%, candidato del Frente Amplio (FA) que generó esperanzas de mayor cambio en el panorama electoral).

A pesar del arrollador resultado de Solís, su gobierno debe atender a través de su Ministerio a la Presidencia las complejas relaciones con la Asamblea Legislativa, donde cestáen minoria con solo 13 de 57 escaños repartidos en nueve bancadas, lo cual obliga a los diputados del partido de gobierno a negociar con otros partidos para atender los objetivos del gobierno del PAC.

Ya el 1 de mayo -con el inicio de funciones de los diputados para el periodo 2014-2018- la bancada del PAC inició su obligada práctica negociadora, logrando obtener el control del Directorio Legislativo a través una negociación con el PUSC (centro-derecha) y con el FA, lo que permitirá al partido de gobierno y coyunturales aliados controlar por tan solo un año (2014-2015) el órgano de coordinación del debate parlamentario y las múltiples comisiones  que definen la vida o muerte de cualquier iniciativa de ley.

 

Primeros pasos

El correlato de las relaciones gobierno-parlamento se ha representado en las últimas tres semanas con el nombramiento de los delegados por Solís para dirigir a todos los organismos del Poder Ejecutivo, donde designó académicos con reconocidas carreras en sus campos, profesionales ligados a pasados gobiernos del PUSC, de donde vienen además sus vicepresidentes, así como a dirigentes del sector empresario turístico y de las telecomunicaciones.

El ejercicio de gobierno es posible solo través del conjunto de dirigentes frente al Poder Ejecutivo, quienes se enfrenta a la realidad cotidiana marcada por una alta indiferencia ciudadana por “la política”, así como a una desigualdad social que crece a un ritmo desconocido hasta hace unos años en el país. Ante esta realidad, Solís ha prometido en sus discursos y en su plan de gobierno abordarlo, primero, con la promoción de la “acción ciudadana” y, segundo, con políticas públicas coordinadas y asertivas, lo que implicará cumplir su promesa de gobernar con ética un país que sale del gobierno posiblemente más repudiado en la historia nacional por actos de corrupción.

El presidente Solís inició su abordaje en forma breve ayer después del traspaso con la realización de su Primer Consejo de Gobierno, donde cada uno firmó un “compromiso ético” relacionado al usos de los recursos de los que disponen y de la cuota de poder administrativo que ostentan los alto funcionarios públicos; además, firmó su primer Decreto de ejecutivo en el que hace la “declaratoria de emergencia vial” para atender múltiples urgencias en infraestructura pública que le son heredadas por los gobiernos del PLN y PUSC de la era neoliberal.

Además, ayer se conoció uno de sus últimos nombramientos pendientes, la designación del máximo jefe de la Dirección de Inteligencia y Seguridad –DIS-, que es un órgano de inteligencia civil bajo el mando directo de la Presidencia, que dirigirá una persona de la entera confianza de Solís, el también exmilitante del PLN Mariano Figueres, hijo del caudillo Pepe Figueres. La sola existencia de la DIS ha sido una amenaza múltiples veces a la libertad política de grupos críticos a los gobiernos de turno, por lo que Solís mostrará al país si la decisión de mantener la DIS para reformarla es o no es uno de sus primeros errores.

 

¿Posibilidad es cambio?

La salida del gobierno costarricense de las caras más reconocidas del neoliberalismo es un hecho esperanzador, aunque en el Estado se enquistan innumerables de sus tecnócratas. El futuro próximo transitará por los inciertos caminos del nuevo gobierno con signo “demócrata-social” que lidiará con las resistencias y que administrará las alianzas con las burguesías locales.

Se puede considerar que no bastará un “buen gobierno”, como el que la ciudadanía espera del presidente Solís, para cambiar al Estado en su contenido-forma y en el alcance de su relación con la sociedad. Es así como el proceso de radicalización democrática necesitará de la acción organizada de todos los sujetos sociales-populares y hasta “progresistas” que lucha por Otra Costa Rica Posible, en la cual se pueda despertar de la larga noche neoliberal, sabiendo que esto se dará más allá de los cortos cuatro años por seguir del gobierno de Solís.

Ir arriba

Solís arranca su Gobierno lidiando con la minoría parlamentaria

×

¿Qué puedes hacer en Otramérica?

×