Opinión

Aguas Blancas clama

Miércoles 17 de julio de 2013 - Este 28 de Junio se cumplieron 18 años de la matanza de Aguas Blancas, una historia de impunidad e injusticia pero también de lucha y dignidad.

Por Quetzal Contla

Impunidad para Rubén Figueroa Alcocer quien en 1995 era gobernador del estado de Guerrero, históricamente uno de los mas empobrecidos del país y de formas innombrables uno de los mas violentados. Junto a funcionarios de primer orden como el secretario de gobierno José Rubén Robles Catalán (ejecutado en 2005), Gustavo Olea Godoy y otros mandos policiacos planeó y mandó ejecutar un operativo para detener a como diera lugar a un grupo de manifestantes convocados por  la OCSS (Organización Campesina de la Sierra del Sur) que se dirigía a Atoyac de Alvarez reclamando la presentación con vida del desaparecido Gilberto Romero Vasquez quien tan solo 21 días antes se había entrevistado con el gobernador entregándole un pliego petitorio. Y en efecto los detuvieron, masacrándolos, fueron elementos de la policía motorizada y judicial así como sujetos armados vestidos de civil quienes no se limitaron a abrir fuego sino que hasta los tiros de gracia llegaron. 17 humanos murieron y muchos quedaron heridos. Figueroa Alcocer se trató de reivindicar culpando a los campesinos, mostró un vídeo con la única verdad, la oficial, uno de los suyos, Gustavo Martínez Galeana, grabó. En televisión abierta les llamó violentos y responsables de su propia muerte. Les sembraron armas como cuando mataron a dos normalistas de Ayotzinapa el 12 de Diciembre de 2011.

En Febrero del 96 el periodista mexicano Ricardo Rocha mostró la versión completa del vídeo con mas de 12 minutos de diferencia y en donde quedaba claro la alevosía con la que se había cometido el crimen. Pese a la temprana protección de priistas como Ernesto Zedillo y Emilio Chuayffet (actual secretario de educación) y pese a que una fiscalía especial que el mismo nombró lo exoneró por el caso, la presión de la sociedad civil y organismos nacionales e internacionales fue tal que no le quedó mas que pedir licencia y dejar la gobernatura, aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación corroboró su culpabilidad (1), todos los niveles del aparato de justicia se deslindaron de ejercer acción en su contra.

No casualmente su padre también fue gobernador de Guerrero, Rubén Figueroa Figueroa, siendo candidato por el PRI, paso de ser un supuesto y fallido pacificador de la región a ser secuestrado por La Brigada Campesina de Ajusticiamiento, luego fue violentamente rescatado por el ejército mexicano quien desplazó y atentó contra poblados enteros inclusive bombardeándolos y convirtiendo sus restos en cuarteles, varias comunidades fueron quemadas, otras abandonadas por completo por miedo a la represión, siendo sus habitantes perseguidos, tal es el caso de Río Chiquito. En relación a la lucha contrainsurgente en Guerrero hasta 1982 los desaparecidos suman mas de 500 personas. La guerra sucia afectó otras partes del país y es uno de los episodios mas obscuros en la historia reciente y sin duda tiene un profundo y complejo nexo con la violencia de estado que se sufre en México desde que Calderón inauguró la narcoguerra el 11 de diciembre de 2006, misma que sigue en curso. 

Su hijo es José Rubén Figueroa Smutny, ya fue diputado federal y ahora es diputado local por Guerrero hasta 2015, gracias a la treta partidista conocida como representación proporcional llegó al puesto sin que nadie votara por el. Representa a su partido no al pueblo. Cínico nepotismo, clásico priismo.

La familia Figueroa del municipio Huitzuco de los Figueroa tiene un emporio transportista, Figuermex, por eso siempre están interesados en la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga y las comisiones del transporte público de las cámaras.

Dignidad por parte de la Organización Campesina de la Sierra del Sur y los pobladores de las montañas guerrerenses quienes aunque han sido constantemente acosados y victimados por exigir lo que por derecho les corresponde no han dejado de luchar y trabajar la autogestión para llevar mejoras a sus comunidades y defenderse de la invasión de la minería a tajo abierto, la explotación maderera y la necedad del gobierno federal de construir la presa La Parota. Pero mas que nada no han dejado de  luchar por ser ellos mismos agentes de su historia, su cultura y su espiritualidad. Buscan vivir la paz, libertad y auto-determinación que los Figueroa y otras fieras siempre les han querido negar.

 

Otras fuentes consultadas: 

http://www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/6/28061995.html 

Documental La Matanza de Aguas Blancas, Canal 6 de Julio.

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