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Rumbo a la escuelita zapatista

Martes 13 de agosto de 2013 - Después de 3 días de fiesta en los cinco Caracoles zapatistas por el 10º aniversario de las Juntas de Buen Gobierno (JBG) ya está todo listo para la tan esperada Escuelita de la Libertad que inició ayer de forma simultánea en La Realidad, Oventic, Morelia, La Garrucha, Roberto Barrios así como en el CIDECI (Centro Indígena de Capacitación Integral) en San Cristóbal de Las Casas.

Por Marta Molina

Más de 1.700 alumnos vinieron de todo el mundo para asistir a la primera edición de esta escuela autónoma zapatista entre el 12 y el 16 de agosto. Nadie sabe exactamente cómo va a ser pero tienen claro que van a aprender a escuchar lo que los pueblos originarios de Chiapas tienen que decir. Convivirán con ellos y participarán de su cotidianidad.

Desde temprano en la mañana del 10 de agosto empezaron a llegar al CIDECI algunos de los invitados a la escuelita. Todos debían llegar a este espacio para que les designaran el lugar en donde van a tomar las clases durante los próximos cinco días. Algunos, decidieron ir al Caracol correspondiente por su propio pie y ceder su espacio en los camiones de traslado a los que llegarían el 11.

A día de ayer, ríos de gente con sus pesadas mochilas se acercaban caminando por el camino de terracería que llega al CIDECI para confirmar su inscripción. Debían tener su número de confirmación de registro y una identificación en mano. Varios grupos de apoyo ayudaron a agilizar las inscripciones y a organizar a los alumnos en filas según el Caracol al que les tocaba viajar.

Antes de las 11 de la mañana, dos camionetas con el rótulo “Maestr@s de la Escuelita Zapatista” llegaron con parte de la comandancia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) a bordo -Tacho, David, Felipe, Zebedeo, Bulmaro, Ismael, Miriam, Susana, Hortensia y Yolanda, entre otros- quienes coordinaron la salida de los más de 45 vehículos entre camionetas de redilas, combis -todas identificadas con el municipio autónomo zapatista al que pertenecen- y un School Bus amarillo estacionados en la entrada al CIDECI, ahí donde empieza el camino viejo a San Juan Chamula.

La mayoría de los alumnos llegan sin una expectativa concreta, “a ver que se encuentran y cómo será”, pero eso si, vienen dispuestos a escuchar, a aprender y a trabajar mucho. Se respira emoción e impaciencia entre los que están ya formados a punto de salir. Muchos de ellos nunca han estado en una comunidad indígena o en un Caracol zapatista, como Federico Gómez del movimiento Más de 131 quien empezó a acercarse al zapatismo hace escasamente un año. De su colectivo, llegaron más de 20 personas a la Escuelita.

Krisna es trabajador sexual transgénero y viene del Distrito Federal. Comenta que le interesa ver las funciones de hombres y mujeres en la lucha zapatista. “Vengo a aprender más, y qué mejor que los compañeros nos brinden su tiempo para darnos enseñanzas. Va a ser todo horizontal, con mucho respeto y dignidad, y vamos a esperar que ellos nos compartan su proceso de autonomía”.

Entre los alumnos, a parte de mexicanos y mexicanas de casi todos los estados los hay de procedencias diversas, pero sobre todo de Europa, Sur América, Centro América y Norte América. Gente que no está articulada en ningún colectivo, colectivos que acaban de nacer y están en pleno proceso de formación, grupos y movimientos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona e intelectuales que han estado acompañando la lucha zapatista desde sus inicios. Entre estas caras conocidas llegaron Jean Robert, Gustavo Esteva y Pablo González Casanova que figuran, junto con otros, entre “los invitados especiales que estarán exentos de calificaciones” porque, como expresó el Subcomandante Marcos en uno de sus últimos comunicados, “entienden bien lo que es la libertad según nosotros, nosotras las Zapatistas” pero deben estar presentes en este momento tan importante que camina “hacia un solo destino, que también es el de ellas y ellos”.

También llegaron a las tierras sagradas de la alegre rebeldía, músicos que han estado apoyando el zapatismo desde siempre como el Mastuerzo y Rocko Pachukote quienes participaron del concierto inaugural de la Escuelita que empezó a las 9 de la mañana y terminó a las 9 de la noche y fue retransmitido en directo por internet por el colectivo Koman Ilel.

“¿Dónde podemos encontrar una escuelita en la que gratuitamente te den, transporte, hospedaje, alimentación, libros de texto, materiales y al mismo tiempo donde te pongan un maestro por cada alumno que va a estar 24h del día durante el transcurso de la educación contigo?”. Comenta Rocko en entrevista con la Red de Medios Libres de Chiapas en una de las palapas del CIDECI. Según él, la esencia de la escuela es enseñarnos y aprender entre todos a ser mejores seres humanos. Lo ve como una sabia iniciativa que viene de votán zapata en estos momentos en que a nivel mundial, los movimientos estudiantiles son parte fundamental de la transformación de las sociedades en Chile, en México y en todo Latinoamérica en donde los estudiantes están cuestionando qué es la educación y qué educación les están dando. “Nos educan para trabajar para sus transnacionales para sus proyectos destructores o la educación puede ser para ser mejores seres humanos?” Se pregunta el roquero y activista mexicano quien, a pesar de que fue invitado a esta primera edición de la escuelita, asistirá a la segunda edición.

A las 3 de la tarde, después de horas bajo un intenso Sol, empezaron a desfilar las primeras camionetas de redilas y combis dirección a La Realidad, municipio de Las Margaritas, uno de los Caracoles más alejados de San Cristóbal de Las Casas. En la fila nos encontramos con Luiz Antônio Guerra que viene de Goiás, Brasil y participa del Movimento Passe Livre “vengo a aprender sobre Libertad y la sabiduría de los compañeros Zapatistas”, comenta.

“¿A La Realidad, van?. Aquí puede dejar las mochilas. Agarren en las manos lo que van a tomar en el camino, comenta el comandante David con un radio en la mano. “Mochilas aquí, alumnos allá” indica una comandanta que sigue organizando sin parar junto con Tacho y David para que la salida sea fluida y organizada.

El resto de alumnos y alumnas esperan pacientes sentados en el jardín del CIDECI a que les llamen para partir mientras tocan guitarra y cantan canciones alegres. Empieza la convivencia de lo que tal vez, en los próximos días plante la semilla de una posible red de redes de movimientos tan necesaria en el contexto del México y del mundo actual desgarrado por el dolor y el olvido pero lleno de esperanza con nuevos movimientos estudiantiles, de medios independientes, en defensa del territorio y de otras resistencias rurales y urbanas que entienden la construcción de autonomía como una vía de lucha para construir un mundo en donde quepan muchos mundos posibles.

Mientras tanto, los fotógrafos de los medios comerciales, a los que no les fue permitido tomar fotos durante las fiestas del 10º aniversario en los Caracoles, pululaban contentos compensando su deseo de captar imágenes de compañeros y compañeras zapatistas encapuchados e intentaban identificar los comandantes y comandantas bajo su pasamontañas negro. Al mismo tiempo, reporteros y reporteras de medios comerciales nacionales y de agencias internacionales les hacían preguntas que nunca serían contestadas y que sólo desviaban su atención de la tarea que les fue encomendada: organizar la salida a la Escuelita.

Recordamos con un grupo de cinco alumnos que esperan su turno para salir, las palabras del Subcomandante Moisés en el comunicado del 17 de marzo de 2013 en donde anunció los primeros detalles de la escuela zapatista:

¿Asistiría usted a una escuelita en la que las profesoras y los profesores son indígenas cuya lengua materna está tipificada como “dialecto”?

¿Se aguantaría las ganas de estudiarl@s como objeto de la antropología, la psicología, el derecho, el esoterismo, la historiografía, de hacer un reportaje, de hacerles una entrevista, de decirles su opinión, de darles consejos, órdenes?

¿L@s miraría, es decir, l@s escucharía?

Al menos, estos 10 alumnos están dispuestos a escuchar, a aprender y a vivir la experiencia sin la necesidad de tomar fotos ni hacer entrevistas. Se lo preguntaremos en 5 días, el 16 de agosto, cuando regresen de la primera edición de una Escuelita que ya tiene varias ediciones programadas debido a la alta demanda. La próxima, entre el 3 y el 7 de enero de 2014, justo después la celebración de los 20 años del levantamiento zapatista.

A las 9 de la noche salían los últimos grupos de estudiantes rumbo a su Caracol con sus cuadernos de texto de primer grado del curso “La libertad según los Zapatistas” y dos discos compactos. Pero para esta primera edición, también habrá videoescuelita con retransmisiones en directo a las 14h y a las 21h para quienes se hayan registrado a través del e-mail video@ezln.org.mx. En varios lugares del mundo colectivos que no pudieron llegar físicamente a México ya están organizando su Escuelita virtual que empieza hoy a las 2 de la tarde.

 

*Marta Molina / San Cristóbal de las Casas, Chiapas publicado en inglés en [Reporting on Resistances]

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